domingo 31 de mayo de 2026 - Edición Nº5566

Información General | 7 Jan

Tecnología y salud

Imprimen sensores directamente sobre la piel sin dañar el cuerpo humano

Algo nuevo está pasando en la tecnología y el cuerpo humano. No se trata de un chip ni de un implante doloroso. Es más simple, más seguro y mucho más cercano de lo que parece.


Algo nuevo está pasando en la tecnología y el cuerpo humano. No se trata de un chip ni de un implante doloroso. Es más simple, más seguro y mucho más cercano de lo que parece. Científicos lograron imprimir sensores directamente sobre la piel y sobre tejidos vivos, sin calor ni químicos tóxicos. Y esto recién empieza.

La innovación, difundida por Muy Interesante y publicada en Angewandte Chemie, responde a una pregunta cada vez más común: qué son los sensores impresos en la piel y para qué sirven. La respuesta abre la puerta a una nueva etapa de la bioelectrónica y la tecnología wearable.


Imprimir sobre la piel sin dañar el cuerpo


Hasta ahora, integrar circuitos electrónicos al cuerpo requería procesos agresivos: altas temperaturas, solventes tóxicos o materiales metálicos rígidos. Este nuevo método cambia todo eso.

El sistema usa un polímero conductor que se activa solo con luz visible y agua. No necesita calor, metales ni productos peligrosos. Eso lo hace compatible con tejidos vivos, algo clave para su uso médico.

En las pruebas, los investigadores lograron imprimir sensores sobre la piel de ratones anestesiados. Los sensores funcionaron correctamente y, lo más importante, sin dañar el tejido.


Señales más claras que con electrodos comunes


Uno de los datos más relevantes es que estos sensores lograron registrar señales cerebrales con mejor calidad que los electrodos metálicos tradicionales. Esto se debe a que el material se adapta mejor a la piel y mejora el contacto eléctrico.

Según el equipo científico citado por Muy Interesante, esta tecnología mejora la conexión entre el sensor y el tejido, lo que permite mediciones más claras y precisas.


Cómo funciona esta tecnología


El proceso parte de un monómero soluble en agua. Al recibir luz azul de baja intensidad, se transforma en un polímero conductor estable. Todo ocurre bajo una lámpara LED común y en presencia de oxígeno.

Para imprimir sobre la piel, se aplica la solución y se usa una máscara que define el diseño del circuito. La luz hace el resto. No hay pasos extra ni tratamientos posteriores.

Además, el sistema también funciona con luz roja, que penetra más profundo en el cuerpo. Esto amplía su uso a capas internas de tejido.


Para qué puede servir en el futuro


Las aplicaciones son muchas y concretas:

  • Sensores médicos para controlar el corazón o el cerebro

  • Ropa inteligente con circuitos electrónicos integrados

  • Dispositivos flexibles para diagnósticos personalizados

También puede usarse sobre textiles y vidrio, lo que abre el camino a wearables hechos a medida.


Un cambio de paradigma


Esta tecnología marca un antes y un después. Ya no se trata de pegar dispositivos sobre el cuerpo, sino de integrar la electrónica de forma directa y respetuosa.

Con agua, luz y materiales blandos, los sensores impresos en la piel empiezan a dejar de ser ciencia ficción y se acercan, paso a paso, a la vida cotidiana.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias