¿Dormís mal cuando sube la temperatura y no sabés si es normal o si se puede evitar? En las noches de verano, el calor no solo incomoda: puede arruinar el descanso sin que te des cuenta. Y eso, a la larga, pasa factura. En esta nota te contamos qué hacer para dormir mejor cuando hace calor, con consejos simples y útiles para lograr un descanso reparador, incluso en las noches más pesadas.
Cuando anochece, el cuerpo necesita bajar su temperatura para dormir bien. El problema es que, con altas temperaturas, ese proceso se frena. El resultado: te despertás varias veces, transpirás de más y al otro día arrancás cansado. Según especialistas citados por Harvard Health, dormir mal de forma repetida afecta el ánimo, las defensas y la salud del corazón.
Por eso, aprender a dormir con calor no es un detalle menor: es clave para cuidar la salud durante el verano.
1. Mantené el cuarto lo más fresco posible
Lo ideal es dormir entre 18 y 22 °C. Si no tenés aire acondicionado, cerrá persianas durante el día y ventilá bien de noche. Menos calor acumulado, mejor sueño.
2. Ventilación cruzada antes de acostarte
Abrí ventanas enfrentadas y usá ventiladores para mover el aire. No hace milagros, pero ayuda mucho.
3. Elegí bien sábanas y ropa para dormir
Algodón o lino siempre. Evitá telas sintéticas: dan más calor y no absorben el sudor.
4. Ducha tibia antes de dormir
Una ducha tibia relaja y ayuda al cuerpo a bajar la temperatura. Las frías parecen buena idea, pero activan más de lo que ayudan, según la Sleep Research Society.
5. Cena liviana y temprano
Comidas pesadas, alcohol y café empeoran el sueño. Lo confirman estudios citados por la Sociedad Española del Sueño.
6. Siesta corta o nada
La Siesta larga puede jugar en contra. Si dormís, que sea corta y antes de las 16.
7. Horarios regulares, incluso con calor
Dormirte y levantarte siempre a la misma hora ordena el reloj interno y mejora el descanso.
8. Chau pantallas antes de la cama
Celular, tele y compu frenan la melatonina, la hormona del sueño. Apagalas al menos una hora antes.
Si además del mal dormir hay mareos, calambres o debilidad, puede haber deshidratación. En esos casos, consultá con un médico. Fuentes como Infobae y Harvard Health remarcan que el calor nocturno no debe subestimarse.
Dormir bien en verano es posible. Con pequeños cambios, podés ganarle la batalla al calor y volver a despertar descansado. Y eso, créeme, se nota todo el día.