Hoy es viernes 13, y mientras muchos se toman la fecha con humor compartiendo memes de Jason Voorhees, otros tantos evitan firmar contratos, viajar o tomar decisiones importantes. Aunque en Argentina la tradición histórica siempre señaló al "Martes 13" como el día de la mala suerte, la influencia de la cultura anglosajona ha instalado al viernes como un competidor directo del pánico colectivo.
La fobia al viernes 13 —conocida técnicamente como friggatriscaidecafobia— nace de la fusión de dos grandes tabúes occidentales:
El número 13: Asociado a Judas Iscariote (el comensal número 13 en la Última Cena) y a la ruptura del "orden perfecto" del 12 (meses, apóstoles, signos del zodíaco).
El viernes: Día en que, según la tradición cristiana, Jesús fue crucificado.

A estos factores religiosos se suma un hito histórico sangriento: el viernes 13 de octubre de 1307, cuando el rey Felipe IV de Francia ordenó la captura y tortura de los Caballeros Templarios, marcando el inicio del fin de la poderosa orden y alimentando la leyenda de una maldición eterna.
A pesar del temor que sufren entre 17 y 21 millones de personas solo en EE. UU., la ciencia es categórica: no hay pruebas de que hoy sea un día más peligroso que cualquier otro.
Salud: Un estudio en Virginia analizó casi 50.000 urgencias médicas en viernes 13 y no encontró diferencias con los viernes normales.
Seguridad vial: En Finlandia, un análisis de 21 viernes 13 demostró que no existe un aumento significativo de muertes o accidentes de tránsito.
Economía: El verdadero "daño" es financiero. Se calcula que el mundo pierde unos 845 millones de dólares cada viernes 13 debido a cancelaciones de vuelos, viajes y negocios motivadas únicamente por el miedo.
La carta 13: En el tarot es "La Muerte", aunque para los expertos simboliza transformación, no necesariamente fin.
Cultura Pop: La saga de películas Viernes 13 terminó de cimentar la fecha en el imaginario colectivo moderno.
En Argentina: Convive con nuestro clásico "Martes 13, no te cases ni te embarques", ganando terreno en redes sociales.
Psicólogos y sociólogos sugieren tratar el día con total normalidad. Como señala el experto Stuart Vyse, realizar actividades cotidianas —como salir a tomar un café con amigos en los centros comerciales de nuestra región— es la mejor forma de comprobar que el viernes 13 es solo una construcción cultural. Al final del día, la "yeta" reside más en la mente que en el calendario.
