sábado 4 de abril de 2026 - Edición Nº5485

Información General | 16 Feb

Salud mental global

La ansiedad no depende de un solo gen: un estudio internacional identificó 58 variantes genéticas

Una investigación publicada en Nature Genetics y liderada por universidades de Estados Unidos, Reino Unido y Alemania analizó datos de más de 850 mil personas y derribó una creencia histórica sobre el origen genético de los trastornos de ansiedad.


Cada año, millones de personas en el mundo conviven con ataques de pánico, preocupaciones persistentes o miedos que interfieren en su vida cotidiana. Según estimaciones clínicas, uno de cada cuatro adultos atravesará algún trastorno de ansiedad a lo largo de su vida.

Ahora, un estudio internacional de gran escala acaba de confirmar que estos trastornos no están asociados a un único “gen de la ansiedad”, como se creyó durante décadas, sino a una combinación compleja de variantes genéticas distribuidas en todo el genoma.

La investigación fue publicada en la revista Nature Genetics y estuvo liderada por equipos de Texas A&M University, King’s College London y la Universidad de Würzburg.

El trabajo analizó información genética de más de 120.000 personas diagnosticadas con trastornos de ansiedad y la comparó con datos de casi 730.000 individuos sin antecedentes, convirtiéndose en uno de los estudios más amplios realizados hasta ahora en este campo.


Qué encontraron los científicos


Lejos de identificar un único responsable genético, los investigadores detectaron 58 variantes genéticas distintas, cada una con un efecto pequeño pero acumulativo sobre el riesgo de desarrollar ansiedad. Este patrón es similar al observado en otros trastornos mentales complejos, como la depresión.

Según explicó Thalia Eley, profesora de psiquiatría genética en King’s College London:

“En un momento en que la ansiedad está aumentando en la juventud, es esencial comprender qué hace biológicamente vulnerables a algunas personas. Estos datos podrían permitir intervenir antes”.

El estudio también reveló que los trastornos de ansiedad comparten bases genéticas con otras condiciones como la depresión, el neuroticismo y el trastorno por estrés postraumático, lo que ayuda a explicar por qué suelen presentarse de manera conjunta en muchos pacientes.


El rol del sistema GABA y nuevas vías biológicas


Uno de los hallazgos más sólidos apunta a genes relacionados con la señalización GABAérgica, un sistema clave para regular la actividad cerebral. El GABA es una molécula inhibidora fundamental y ya constituye el blanco de varios medicamentos ansiolíticos de uso habitual.

Sin embargo, el estudio también identificó vías moleculares hasta ahora poco exploradas. Así lo señaló Jürgen Deckert, investigador de la Universidad de Würzburg:

“La evidencia va más allá de la señalización GABAérgica y sienta las bases para futuros estudios en modelos celulares, animales y humanos”.


La magnitud del análisis genético


Para alcanzar estos resultados, el equipo internacional trabajó con 36 muestras independientes, todas de personas de ascendencia europea, una limitación que los propios autores reconocen y que deberá abordarse en futuras investigaciones.

Lo que tenés que saber del estudio:

  • Se analizaron más de 850.000 perfiles genéticos.

  • Se identificaron 58 variantes genéticas asociadas a la ansiedad.

  • No existe un único gen responsable del trastorno.

  • Hay superposición genética con otros problemas de salud mental.

  • Los test genéticos aún no sirven para diagnosticar ansiedad.

En ese sentido, John Hettema, de Texas A&M University, remarcó que los trastornos de ansiedad han sido históricamente menos estudiados que otras condiciones psiquiátricas, por lo que este trabajo amplía de manera significativa el conocimiento disponible.


Qué implica este avance y qué no


Los autores advierten que, pese a la relevancia del hallazgo, los estudios genéticos no reemplazan el diagnóstico clínico. La ansiedad sigue siendo el resultado de una interacción compleja entre factores biológicos, psicológicos y sociales.

No obstante, identificar genes y rutas biológicas involucradas podría permitir, a largo plazo, el desarrollo de tratamientos más personalizados y eficaces. El proyecto, iniciado en 2017, fue financiado en parte por organismos científicos de Alemania y consolidó una red internacional de expertos en psiquiatría, neurobiología y psicología.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias