El peronismo en el Senado de la Nación atraviesa sus horas más críticas desde el regreso de la democracia. En medio de una disputa interna que mezcla el malestar de los gobernadores con la conducción del PJ nacional, tres senadores clave preparan su salida del interbloque que preside José Mayans.
El descontento, que se viene gestando desde hace meses, tiene un eje central: la imposición de una agenda legislativa diseñada por Cristina Kirchner.
Para las provincias que representan estos legisladores, esta dinámica se ha vuelto insostenible frente a sus propias necesidades territoriales.
Los senadores que encabezan la posible ruptura son:
Guillermo Andrada (Catamarca).
Carolina Moisés (Jujuy).
Estos legisladores responden a gobernadores que, en el último tiempo, han mostrado gestos de acercamiento y pragmatismo con la Casa Rosada.
Si se concreta la salida de estos tres senadores, el Partido Justicialista quedaría con apenas 25 bancas, su representación más baja en la historia reciente.
En contrapartida, La Libertad Avanza (LLA) ha logrado consolidar un "músculo legislativo" inédito gracias al respaldo del PRO, la UCR y diversos aliados provinciales.
El impacto en los números del Senado es contundente:
Bloque oficialista: Alcanza los 44 votos (21 propios más aliados clave).
Distancia de los dos tercios: El bloque violeta queda a solo cuatro votos de la mayoría calificada necesaria para reformas estructurales o nombramientos especiales.
La tensión se trasladará al recinto en los próximos días durante la sesión preparatoria. Este encuentro no solo pondrá a prueba la nueva correlación de fuerzas, sino que podría funcionar como el acelerador definitivo para la agenda libertaria en el Congreso.