La reunión convocada por el gobernador Axel Kicillof en la Casa de Gobierno, destinada a analizar la situación financiera de los municipios y anunciar un esquema de pagos "en tiempo y forma" del Presupuesto 2026, no logró el consenso unánime de los presentes.
El intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, se convirtió en la voz más crítica de la jornada al tildar el evento de ineficaz.
Para Passaglia, el diagnóstico de crisis planteado por el Ejecutivo provincial se asemejó más a una instancia de catarsis que a una mesa de soluciones técnicas.
"Linda la 'terapia de grupo' en La Plata, pero para llorar me quedo en el Santuario", disparó el jefe comunal nicoleño, haciendo alusión al emblemático punto religioso de su ciudad.
El jefe comunal del distrito del norte bonaerense, realizó una crítica a la gestión provincial en el que sostuvo que áreas fundamentales como la seguridad, salud y educación se encuentran "detonadas hace años" en el territorio bonaerense, independientemente del contexto nacional actual.
Reproche al Gobierno Nacional: El intendente también apuntó contra la gestión de Javier Milei, señalando que "Nación abandonó a las Pymes y a los laburantes a su suerte".
Exigencia de resultados: Passaglia pidió terminar con las disputas dialécticas entre jurisdicciones. "Dejen de pasarse la pelota: si cada uno hiciera su laburo, estaríamos mejor", sentenció.
Un paquete de medidas bajo la lupa
Pese a las críticas de Passaglia, el Gobernador ratificó durante el encuentro que la Provincia no les daría la espalda a los bonaerenses. Kicillof anunció que coparticipará los recursos que se recuperen de las demandas ante la Corte Suprema y garantizó el flujo de fondos previstos para este año.
Sin embargo, para sectores de la oposición representados por el intendente de San Nicolás, estas promesas no alcanzan para ocultar las falencias estructurales de la gestión provincial.