Mientras en las calles los trabajadores estables apenas llegan a fin de mes, el presidente Javier Milei decidió que el sacrificio solo sea para el pueblo.
Mediante el DNU 931/2025, el Ejecutivo aplicó un "tarifazo" salarial para su plana mayor que alcanza el 123% acumulado a mayo, llevando los haberes de los ministros a la obscena cifra de $8.020.866.
La medida es una puñalada al corazón del discurso con el que los libertarios llegaron al poder. Aquella promesa de campaña de "ir contra la casta" y "quemar los privilegios" se evaporó en el despacho presidencial.
Hoy, un secretario de Estado cobra $7.346.575, casi siete veces más que un empleado estatal nacional promedio, cuyo sueldo ronda los $1.200.000. El "ajuste" resultó ser un búmeran: los costos los paga la gente, los beneficios los cobra el Gabinete.
👉 "Corresponde implementar un ordenamiento equitativo sin comprometer la sostenibilidad fiscal", reza el decreto en un intento desesperado por justificar que, en plena recesión, la prioridad sea el bolsillo de Manuel Adorni y Diego Santilli.
El incremento no es solo un golpe ético, es una provocación estadística. Entre diciembre y mayo, los funcionarios de primera línea se aseguraron una recomposición que los deja a años luz del resto de la sociedad.
Los subsecretarios, que en diciembre cobraban $2.981.513, verán en junio un depósito de $6.672.510.
La hipocresía gubernamental alcanza su pico máximo con la figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Mientras es investigado por la justicia por supuesto enriquecimiento ilícito y sus viajes al exterior están bajo la lupa tras las revelaciones de la causa $LIBRA, el vocero devenido en ministro percibe lo mismo que cualquier titular de cartera.
El contraste con la realidad es total: mientras el Gobierno pone techos a las paritarias privadas en la Provincia de Buenos Aires, para sí mismos se decretan aumentos superiores al 100% en apenas un trimestre.
Lo que tenés que saber sobre el "Dietazo" Libertario
El aumento: El Gabinete recibió un incremento del 123% entre diciembre y mayo de 2026.
Sueldos VIP: Un ministro ya cobra $8.020.866; un secretario, $7.346.575.
La brecha: Un funcionario nacional gana 6.6 veces más que el promedio de un trabajador estatal.
Justificativo oficial: Alegan que necesitan haberes "competitivos" para retener personal profesionalizado.
Contexto judicial: El aumento llega mientras Adorni es investigado por su patrimonio y estalla la causa $LIBRA.
El timing del aumento no fue casualidad. Se gestó el 2 de enero, en medio del sopor estival y tras el éxito legislativo de las elecciones de 2025.
El Gobierno aprovechó el viento de cola político para blindar sus ingresos antes de que los escándalos de corrupción empezaran a minar su imagen.
El texto del decreto habla de "autoridades profesionalizadas", un eufemismo para encubrir la creación de una nueva aristocracia estatal.
Mientras un jubilado bonaerense mendiga bonos de subsistencia, la plana mayor libertaria se ató a los aumentos de la administración pública, asegurándose de no perder nunca más contra la inflación.
Se convirtieron en aquello que juraron destruir: una élite burocrática desconectada de la angustia del trabajador de a pie que hoy no sabe si podrá pagar el colectivo para ir a trabajar.