Según el último informe nacional de la consultora Trends, realizado sobre 2.000 casos en todo el país, el clima social en Argentina es de una negatividad asfixiante.
El 51% de los encuestados tiene una mirada pesimista sobre el futuro del país, mientras que el rechazo a la gestión nacional escaló al 59%, dejando al Presidente con un diferencial negativo de -20 puntos.
Para el habitante del Conurbano y de ciudades como La Plata, donde el impacto de las tarifas y el transporte no da tregua, los datos de Trends no son una sorpresa, sino la confirmación del "bolsillo flaco".
La percepción sobre la inflación arroja un diferencial catastrófico de -41 puntos, lo que demuestra que el relato oficial de la "desinflación" no penetra en la economía real de las familias bonaerenses que ya no llegan a fin de mes.
👉 “El 74% de los encuestados considera que los cuestionamientos a Manuel Adorni por viajes y gastos son un problema grave que empeora la imagen del Gobierno”, destaca el informe, subrayando que la "casta" parece haberse mudado a la Casa Rosada.

El caso del vocero presidencial, Manuel Adorni, ha dejado de ser un ruido mediático para transformarse en un ancla política que arrastra a toda la administración.
Con un diferencial negativo de -34 puntos, la figura de Adorni sintetiza para el electorado la contradicción de un Gobierno que predicó austeridad y hoy se ve envuelto en denuncias por viajes y gastos superfluos.
Lo más alarmante para el Triángulo de Hierro (Milei-Karina-Caputo) es que este rechazo ya permeó en el núcleo duro de votantes libertarios.
Esta erosión ética ha pavimentado el camino para el retorno del peronismo. El estudio sugiere que el frente opositor no solo está ordenado, sino que aparece competitivo incluso en escenarios de primera vuelta.
En un eventual ballotage entre Axel Kicillof y Javier Milei, la paridad es absoluta, quebrando la hegemonía que el oficialismo creía haber construido tras el triunfo de 2023.

La caída de Milei en las encuestas no es solo por los números de la economía, sino por un hartazgo hacia "las formas".
Los modales oficiales y la dirección del país registran diferenciales de -20 puntos, lo que indica que el estilo confrontativo del Presidente ya no suma, sino que resta.
En la Provincia de Buenos Aires, principal bastión de resistencia, la figura de Axel Kicillof se consolida como el retador natural que logra capitalizar el desgaste prematuro de la gestión libertaria.