La tensión por el costo de vida en la provincia de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo de confrontación directa.
El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, encabezó una comitiva de intendentes de todo el país para exigirle a Luis Caputo que frene la escalada de los combustibles.
Con números que queman, el funcionario de Axel Kicillof denunció que la nafta aumentó un 542,7% desde el inicio de la gestión libertaria, un golpe letal que descalabró el transporte, la logística y el precio de los alimentos.
Según el diagnóstico de Katopodis, la situación en este 2026 es crítica: el combustible ya subió un 24%, duplicando la inflación y cuadruplicando la evolución de los salarios.
El ministro fustigó la inacción de Javier Milei, comparándola con la reacción global ante la crisis energética. “45 países ya tomaron medidas para amortiguar el impacto de esta guerra, pero Milei NINGUNA”, disparó el funcionario bonaerense.
El reclamo no se quedó solo en el surtidor. Katopodis puso el foco en un supuesto desvío de fondos millonarios que debían destinarse al mantenimiento vial. Aseguró que el Gobierno Nacional se apropió de 6,1 billones de pesos provenientes del impuesto a los combustibles y del ex impuesto PAIS.
👉 “Te cobran y se quedan con la plata; el estado de las rutas nacionales es escandaloso y ese dinero debía invertirse en su arreglo”, sostuvo el ministro, vinculando el deterioro de los caminos con la parálisis de la obra pública que afecta a todo el territorio bonaerense.
"Milei trabaja para los ricos"
Para el titular de Infraestructura bonaerense, la política de precios de la energía no es un error de cálculo, sino una decisión ideológica. Katopodis acusó al Presidente de beneficiar sistemáticamente a los sectores de poder mientras el bolsillo de los trabajadores se licúa en las estaciones de servicio.
👉 “Milei trabaja para los ricos, todos los días hace un negocio nuevo con los sectores de poder; es hora de que se ocupe de los argentinos”, sentenció.
La movida de los intendentes y el ministro busca forzar una mesa de negociación ante un panorama que ya impacta en la recaudación municipal y en la viabilidad de la producción agroindustrial de la provincia.
Con las rutas nacionales sin mantenimiento y el gasoil en niveles prohibitivos, el gobierno de Kicillof intenta posicionarse como el principal dique de contención frente a lo que califican como una "estafa" a los usuarios viales.