Una madrugada de lluvia incesante y furia climática volvió a exponer la fragilidad de la infraestructura urbana en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El temporal, que no dio tregua durante las primeras horas del día, dejó un saldo de calles convertidas en ríos, más de 11 mil usuarios sin luz y un caos de tránsito que paralizó los principales accesos a la Capital Federal.
El sur del conurbano fue, una vez más, la "zona cero" del desastre. En localidades como Dock Sud, Temperley y Avellaneda, el agua superó el nivel de las veredas, dejando intransitables arterias clave como la avenida Hipólito Yrigoyen.
El acceso al Puente Pueyrredón se convirtió en una trampa de agua, bloqueando uno de los pulmones más importantes de conexión con la Ciudad de Buenos Aires.
👉 “El fenómeno puso en tensión, una vez más, la respuesta urbana ante eventos climáticos intensos; circular se volvió directamente imposible durante varias horas”, advirtieron las autoridades de Defensa Civil.
En la Ciudad, la postal no fue distinta. El agua acumulada cubrió sectores emblemáticos como el Planetario, el Hipódromo y los Bosques de Palermo, mientras que en Belgrano y Barracas los vecinos debieron improvisar defensas para evitar que el agua ingresara a las viviendas.
El sistema eléctrico, saturado por la humedad y las fallas estructurales, volvió a fallar:
Edesur: Reportó 8.526 usuarios sin suministro, con focos críticos en el sur y el centro.
Edenor: Registró 2.739 cortes, afectando el norte y oeste del conurbano.
Zonas críticas: El cruce de Corrientes y Pueyrredón, en Balvanera, quedó a oscuras, complicando aún más la seguridad vial en una zona de altísima circulación.