El peronismo de la provincia de Buenos Aires atraviesa una tensa calma que amenaza con romperse después del Mundial.
Bajo la superficie de la unidad de gestión en Fuerza Patria, se está gestando un contrafrente cuyo único punto de acuerdo es evitar que Axel Kicillof designe a dedo a su sucesor en el sillón de Dardo Rocha.
La carrera presidencial del Gobernador, impulsada por el espacio "Derecho al Futuro", lo obliga a nacionalizar su discurso y buscar aliados fuera del kirchnerismo duro (incluyendo guiños a radicales y hasta elogios inesperados de Elisa Carrió).
Sin embargo, este movimiento genera suspicacias en los socios de la coalición, quienes ven en cada paso de Kicillof un intento de jubilarlos antes de tiempo.
A diferencia de Kicillof, que mira hacia la Casa Rosada, este grupo de dirigentes tiene el foco puesto exclusivamente en el territorio bonaerense:
El bloque de los Intendentes: Federico Otermín (Lomas de Zamora) y Federico Achával (Pilar) lideran una liga que busca "peronizar" la gestión. Se mueven en bloque con Gastón Granados (Ezeiza) y Nicolás Mantegazza (San Vicente), intentando mostrar una alternativa de gestión pura, lejos de la grieta interna entre La Cámpora y el kicillofismo.
La apuesta de Máximo Kirchner: La elegida para dar la batalla es Mayra Mendoza. La intendenta de Quilmes (en licencia) y actual diputada bonaerense cuenta con el aval total de La Cámpora para ser la cara visible del kirchnerismo doctrinario en la disputa por la gobernación.
El factor Massa: Aunque se mencionó a Juan Andreotti, el nombre que empieza a sonar con fuerza para las recorridas territoriales es el de Sebastián Galmarini. El massismo hace valer su peso en la Legislatura (donde cogobiernan con el kirchnerismo) para reclamar un lugar en la mesa de decisiones.
El tablero de Fuerza Patria para 2027
Axel Kicillof: Lanzado a la presidencial, buscando polarizar con Javier Milei.
La Cámpora: Con Mayra Mendoza como punta de lanza, resisten el liderazgo nacional de Axel si no tiene el aval de CFK.
Frente Renovador: Sebastián Galmarini asoma como el armador de Sergio Massa para la provincia.
Liga de Intendentes: Otermín y Achával proponen un "retorno al peronismo" como eje ordenador.
El "Corte": Todos coinciden en que la verdadera aceleración de los tiempos políticos será después del Mundial.
La desconfianza es tal que incluso actos de reclamo genuino contra el Gobierno Nacional son mirados con lupa.
La reciente marcha al Ministerio de Economía para exigirle a Luis Caputo por la obra pública y el precio de la nafta fue un ejemplo: los intendentes no alineados dudaron hasta el último minuto en participar para no regalarle a Kicillof la foto de "líder único" de la oposición.
Finalmente, La Cámpora envió una comitiva (Álvarez, Selci, Villagrán, entre otros) pero con una instrucción clara: participar del reclamo institucional sin validar un liderazgo político que hoy está en disputa.
La premisa silenciosa en La Plata es que si Kicillof es el candidato nacional, no podrá poner al candidato a gobernador.
Esa es la rendija por la que intentan colarse todos los sectores que hoy conviven en una coalición que gestiona junta, pero sueña con herederos distintos.