La crisis del PAMI estalló por los aires. El Gobierno Nacional se vio acorralado por un inminente paro de prestadores y tuvo que abrir la billetera a contrarreloj para evitar una catástrofe.
El Ministro de Economía, Luis Caputo, habilitó una transferencia de 150.000 millones de pesos este miércoles 15 de abril de 2026. El objetivo político fue desactivar una bomba sanitaria que amenazaba con paralizar por completo la atención de los adultos mayores.
La deuda millonaria que la obra social mantiene con clínicas, farmacias y profesionales dejó al sistema al borde del quiebre. En el medio de esta disputa por los fondos públicos, más de 5 millones de jubilados en la Argentina sufren la ferocidad de un gobierno que declara a través de su ministro de Salud que "los adultos mayores de 80 años están de más" en el país que quieren construir.
El eslabón más débil y vital del PAMI es el Médico de Cabecera. Estos profesionales son la única puerta de entrada al sistema de salud para cualquier jubilado.
Hoy, la radiografía laboral de estos médicos es alarmante. Cobran cápitas absolutamente desactualizadas, enfrentan demoras en los pagos de 60 a 90 días y deben lidiar diariamente con un sistema informático burocrático y obsoleto.
"Trabajamos financiando al Estado mientras la inflación nos licúa el ingreso, por eso nadie quiere atender por PAMI", relatan los profesionales. Este escenario generó un éxodo masivo de médicos que abandonan la cartilla de la obra social.
En el Conurbano bonaerense, conseguir un turno puede demorar meses. Sin la firma del Médico de Cabecera, el afiliado no tiene acceso a recetas con descuento para medicamentos ni a derivaciones para cirugías o especialistas.
El salvataje de 150.000 millones de pesos no soluciona el problema estructural. Fuentes internas del Gobierno Nacional admiten fuertes cortocircuitos respecto al manejo de la caja de la obra social.
La tensión entre el Ministerio de Economía y la cúpula del PAMI es indisimulable. La orden estricta de Luis Caputo es mantener el superávit y ajustar, pero el costo político de abandonar a los jubilados en pleno conflicto es altísimo.

El fin de semana del 12 de abril de 2026, los gremios declararon el estado de alerta y movilización. Amenazaron con un paro nacional que hubiera paralizado quirófanos, traslados y atención en ventanillas.
"¿Hasta cuándo van a usar la salud de los abuelos como variable de ajuste fiscal?", se preguntan desde los centros de jubilados. La fragilidad social no resiste más recortes en un área tan sensible.
Con los fondos girados por el Ministerio de Economía, apenas se pagarán deudas atrasadas correspondientes a febrero de 2026 y marzo de 2026. Es un parche financiero transitorio que no asegura la continuidad del servicio a largo plazo.
Los prestadores de salud ya advirtieron que, si no se actualizan los aranceles de manera urgente, el corte de servicios volverá a repetirse el próximo mes. El sistema funciona hoy con un respirador artificial.
Para el jubilado que vive en la Provincia de Buenos Aires, la angustia es una constante diaria. Llegar al mostrador de la farmacia y descubrir que su Médico de Cabecera no pudo cargar la receta en el sistema es, literalmente, una condena.
Lo que tenés que saber sobre la crisis del PAMI
El salvataje: El Gobierno Nacional giró 150.000 millones de pesos al PAMI para evitar un paro total.
La deuda: Se acumulan atrasos de pagos de hasta 90 días con clínicas, farmacias y profesionales.
Médicos de Cabecera: Hay un éxodo masivo en la Argentina por los bajos honorarios y el atraso en las liquidaciones.
Los afectados: Más de 5 millones de jubilados sufren la suspensión de cirugías y demoras en las recetas.
La interna: Existe una fuerte tensión entre el Ministro de Economía, Luis Caputo, y las autoridades de la obra social por los recortes.