La pulseada entre los médicos de la capital bonaerense y el IOMA sumó un nuevo capítulo cargado de pirotecnia verbal y números en rojo.
Este lunes, la Agremiación Médica Platense (AMP) emitió un comunicado titulado "Toda la verdad y sólo la verdad", donde confirmó que el paro de 72 horas forzó al Instituto a saldar las prestaciones adeudadas de casi todos los profesionales.
Sin embargo, lo que parecía el inicio de una tregua terminó en una declaración de guerra ante las declaraciones de Homero Giles.
El éxito del acatamiento a la medida de fuerza fue el garrote que obligó a la gestión de Axel Kicillof a liberar los fondos para los honorarios médicos.
No obstante, la tranquilidad duró poco. Los profesionales denunciaron que, lejos de normalizar la situación, el presidente del IOMA, Homero Giles, lanzó amenazas falaces sobre el no pago de gastos administrativos, una movida que la AMP interpreta como un intento de asfixiar a la institución gremial para disciplinar a los médicos.
La respuesta de los profesionales de La Plata fue lapidaria y con cifras sobre la mesa. Según la AMP, el IOMA le debe a la Agremiación la suma de 314 millones de pesos.
Esta deuda corresponde a 6 meses del año 2025 y parte de lo que va del 2026. El dato expone una morosidad estructural que va más allá de un retraso puntual: es un desfinanciamiento sistemático que pone en jaque la operatividad de la entidad que nuclea a los médicos de la región.
Para la conducción de la AMP, los intentos del oficialismo por desviar el eje del reclamo ya no surten efecto.
👉 "Ante las falaces declaraciones del presidente de la obra social Homero Giles, amenazando con el no pago de los gastos administrativos, vale recordar que al día de hoy el IOMA debe 314 millones", dispararon desde la institución, dejando en claro que no aceptarán el rol de "culpables" que intenta imponer la gobernación.
La "radiografía" del conflicto muestra que, si bien el sueldo de bolsillo de los médicos se acreditó tras el paro, la "previsibilidad de cobro" sigue siendo una utopía en la Provincia de Buenos Aires.
El malestar no es solo por la deuda vieja, sino por la pauta salarial futura.
Los médicos consideran que los aumentos ofrecidos son una burla frente a la inflación y que, sin honorarios dignos, el sistema privado que sostiene al IOMA terminará por desaparecer en La Plata, Berisso y Ensenada.
En las guardias y consultorios de las diagonales, el clima es de Alerta Médico Gremial. Los delegados de la AMP ya analizan los pasos a seguir. No se trata solo de cobrar lo que se debe, sino de discutir una actualización de valores que permita cubrir los costos operativos de la medicina moderna.
👉 "Continuamos analizando futuras medidas en relación a los aumentos solicitados", advirtieron, avisando que el conflicto está lejos de estar resuelto y que la sombra de un nuevo paro de 72 horas —o incluso más extenso— planea sobre los afiliados.
El conflicto médico-gremial en la capital provincial es el síntoma de una enfermedad mayor: la crisis de financiamiento del IOMA.
Mientras el Gobierno Nacional de Javier Milei recorta transferencias, la provincia de Axel Kicillof intenta sostener una estructura de salud que cruje por los cuatro costados.
Para los médicos platenses, la gestión de Homero Giles utiliza la ideología como escudo para tapar la inoperancia administrativa y la falta de fondos reales para pagar las prestaciones.
👉 "Exigimos la cancelación de esta importante deuda ante los intentos de quienes pretenden desviar el eje del reclamo", sentenció el comunicado. La unidad de los profesionales parece inquebrantable tras el éxito de la última medida.
El IOMA, por su parte, se encuentra en una encrucijada: si no cancela los 314 millones adeudados y no ofrece un aumento acorde a las pretensiones de los médicos, la capital bonaerense se encamina a un invierno sin servicio médico para los empleados públicos.