El peronismo empieza a reordenarse frente a un escenario político que dejó de ser previsible. Según el analista Ignacio Fidanza, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ve con buenos ojos la posibilidad de competir en una interna amplia contra el empresario Jorge Brito, principal accionista del Banco Macro.
La hipótesis surge en medio de un cambio de clima político. “Hace cuatro meses el peronismo pensaba que Milei reelegía caminando y ahora ven que hay una posibilidad”, afirmó Fidanza en una entrevista televisiva, marcando un giro en la estrategia del PJ.
Aunque Brito niega públicamente una eventual candidatura, el dirigente Emilio Monzó impulsa su figura. Incluso, en un encuentro reciente con Kicillof, habría planteado la idea de una primaria del “panperonismo” que incluya a ambos.
Dentro del oficialismo provincial, los movimientos ya son visibles. En las últimas semanas, referentes territoriales comenzaron a mostrar gestos de unidad, pero también de posicionamiento interno.
Uno de los episodios más comentados fue la aparición de Sergio Massa en un partido de fútbol organizado por intendentes peronistas del conurbano, entre ellos:
El exministro de Economía compartió abrazos y gestos políticos con los jefes comunales, en una escena interpretada como parte de su estrategia de reconstrucción interna.
En paralelo, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner también mueve sus fichas. De acuerdo a Fidanza, impulsa una alternativa con el exgobernador Sergio Uñac, junto a sectores del peronismo que buscan reorganizar el espacio.
Una de las ideas en discusión es implementar primarias escalonadas por región, similares al modelo de Estados Unidos. El objetivo sería reducir costos y, al mismo tiempo, ordenar la competencia interna.
Sin embargo, este esquema genera tensiones. Algunos gobernadores aliados se muestran reticentes a eliminar las PASO, como propone el gobierno nacional, y consideran que las primarias siguen siendo una herramienta clave para la unidad del peronismo.