La situación del vocero presidencial Manuel Adorni quedó en el centro de una investigación judicial luego de que el fiscal Gerardo Pollicita solicitara los registros migratorios de su esposa, Bettina Angelitti, y de sus hijos. El foco está puesto en una serie de viajes al exterior y gastos elevados que se habrían realizado desde la llegada de Javier Milei al Gobierno.
Según trascendió, la Justicia busca determinar si existe coherencia entre los ingresos declarados por el funcionario y el nivel de vida evidenciado por los desplazamientos internacionales y recientes adquisiciones. Entre ellas, se menciona la compra de una casa en un country y un departamento en una zona exclusiva de Caballito, operaciones que también quedaron bajo análisis.
La polémica comenzó cuando se conoció que Angelitti viajó a Nueva York en el avión presidencial y regresó junto a Adorni en clase Business. A partir de ese episodio, surgieron nuevos datos sobre otros viajes:
Este último viaje es uno de los que más llamó la atención por su costo estimado. Según fuentes del caso, el paquete completo —incluyendo vuelos, alojamiento, entradas a parques y gastos— superaría los 15.000 dólares.
Otro elemento que sumó ruido al caso fue la situación escolar de los hijos del matrimonio. Según se informó, habrían acumulado 18 días de ausencia, lo que motivó un llamado de atención por parte de la institución educativa.
Además, en un chat de padres del colegio, se habrían generado tensiones luego de que Angelitti solicitara reiteradamente tareas escolares para sus hijos durante los viajes.
Por otro lado, se investiga si una escribana que visitó la Casa Rosada intervino en la elaboración de permisos de viaje para que los menores pudieran salir del país.
La información sobre el viaje a Disney fue confirmada públicamente por el diputado Esteban Paulón en declaraciones radiales, lo que amplificó la repercusión del caso.
Hasta el momento, la causa se encuentra en etapa preliminar. La Justicia intenta reconstruir el circuito de gastos, ingresos y autorizaciones vinculadas a los viajes. No hay definiciones judiciales ni imputaciones formales, aunque el expediente sigue avanzando con nuevas medidas de prueba.