La economía de los hogares argentinos atraviesa su noveno mes consecutivo de deterioro sin señales de piso. Según el último informe del Índice de Vulnerabilidad Familiar del Congreso (IVFC), enero de 2026 cerró con un valor de 5 puntos, consolidando un estado de "fragilidad familiar".
Este indicador, elaborado por el espacio Primero la Patria, refleja que el modelo económico actual está destruyendo el tejido social a una velocidad superior a cualquier supuesta recuperación estadística.
👉 “El modelo económico está deteriorando mes a mes las condiciones de vida de las familias. La supuesta recuperación no existe en la vida real”, disparó el Diputado Nacional Nicolás Trotta, quien lidera el equipo técnico del índice.
Uno de los datos más escalofriantes del reporte es la velocidad de la desindustrialización. Solo en enero de 2026, cerraron 1.572 empresas en todo el país.
Desde el inicio de la actual gestión en noviembre de 2023, ya desaparecieron 24.200 unidades productivas.
El informe destaca que la asfixia financiera ha llegado a un punto de no retorno para miles de hogares. En diciembre de 2025, la morosidad de las familias alcanzó el 9,3%, superando incluso los niveles críticos de la pandemia.
Se trata de 14 meses de aumentos ininterrumpidos en el incumplimiento de obligaciones crediticias.
👉 “Cada vez más familias tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones. Es una señal clara del deterioro en la vida diaria”, explicó el Diputado Nacional Guillermo Snopek.
Esta "irregularidad crediticia" es el síntoma final de un salario que ya perdió 2,6 puntos de poder de compra en el último año y casi 8 puntos en el acumulado de la gestión.
La destrucción del trabajo en blanco se ha convertido en una tendencia consolidada. Con seis meses de aceleración en la caída, el sector privado despidió a 2.667 trabajadores en el primer mes del año. Para el Diputado Nacional José Glinski, esto es la consecuencia lógica de un mercado interno deprimido.
Por su parte, el legislador Cristian Andino advirtió que el cierre de empresas no solo quita producción, sino que mata las oportunidades regionales.
La conclusión del informe, refrendada por el Diputado Nacional Santiago Roberto, es que el deterioro no es coyuntural: es una tendencia que se está cristalizando en la estructura social argentina.
Mientras el Gobierno intenta mostrar números de estabilización, el IVFC demuestra que, en la vida concreta de la gente, la vulnerabilidad ya es la norma.