La tensión entre el Gobierno de Javier Milei y el periodismo cruzó este jueves una frontera institucional que no registra antecedentes cercanos.
Por orden de la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, se prohibió el ingreso de la prensa acreditada a la Casa Rosada.
Los periodistas que cubren diariamente la actividad oficial se desayunaron con la noticia a través de un frío mensaje de difusión: la baja de sus huellas dactilares en el sistema de acceso "de manera preventiva".
La justificación oficial se ampara en una denuncia penal presentada por el jefe de la Casa Militar, el general de Brigada Sebastián Ibáñez, contra dos periodistas de la señal Todo Noticias (TN).
El organismo los acusa de "divulgación de secretos políticos y militares" por haber grabado videos en zonas restringidas del interior de la Casa de Gobierno.
Sin embargo, en lugar de focalizar la sanción en los involucrados, el Ejecutivo optó por una medida colectiva que dejó fuera de su lugar de trabajo a la totalidad de los cronistas.
El propio Javier Milei fogoneó la medida desde sus redes sociales con insultos de extrema violencia.
BASURAS REPUGNANTES
— Javier Milei (@JMilei) April 22, 2026
Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95%) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes. Espero que esto llegue hasta los máximos responsables.
CIAO! pic.twitter.com/Z46PtFT74k
La respuesta de los trabajadores de prensa no se hizo esperar. Periodistas de diversos medios coincidieron en que se trata de un ataque directo a la libertad de expresión y al derecho a la información.
👉 “Primera vez en la historia que un Gobierno cierra la Sala de Prensa. Sucedió hoy. Ni la dictadura de Videla lo hizo”, sentenció el periodista Jon Heguier, marcando la gravedad institucional del cierre.
Por su parte, Pablo Lapuente Escobar remarcó que no hay antecedentes de un hecho similar en la historia reciente de la Argentina y subrayó que la comunicación de la medida fue informal y por tiempo indeterminado.
La Sala de Periodistas de la Casa Rosada, un espacio histórico de trabajo, permanece hoy vacía y custodiada, impidiendo que la sociedad reciba información directa desde el corazón del poder.
La denuncia que sirvió como disparador para este "cerrojo" informativo fue presentada el miércoles. Se alega que los videos difundidos por el canal TN comprometen la seguridad nacional.
No obstante, para los gremios de prensa, la desproporcionalidad de cerrar la sala a todos los medios sugiere que el incidente fue utilizado como una excusa para concretar un anhelo que el oficialismo venía insinuando: el control total sobre quién puede preguntar y quién no en Balcarce 50.
Bajo la gestión de la "Jefa", Karina Milei, el acceso a la información pública se ha vuelto un laberinto de restricciones. Esta prohibición de ingreso se suma a la reciente suspensión de acreditaciones individuales y a la eliminación de conferencias de prensa abiertas, configurando un escenario de opacidad que preocupa a organismos internacionales de libertad de prensa.