La Plata volvió a ser el epicentro de la resistencia universitaria frente a la política de "motosierra" del Gobierno Nacional, en el que más 180 días de su aprobación sigue incumpliendo con la Ley de Financimiento.
Este jueves, la comunidad de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) protagonizó una jornada de paro total y una masiva marcha de antorchas que iluminó las calles del centro platense en defensa de la educación pública, gratuita y de calidad.
La movilización, convocada por el Frente Gremial Universitario (que integra a los gremios ADULP, ATULP y la FULP), comenzó a concentrarse a las 17:00 horas en el edificio del Rectorado.
Desde allí, una marea de estudiantes y trabajadores partió en dirección a la Escuela Primaria Anexa Joaquín V. González, simbolizando la unión de todo el sistema educativo, desde el pregrado hasta la investigación superior.
El reclamo central apuntó al cumplimiento urgente de la Ley de Financiamiento Universitario, una herramienta clave para recomponer salarios docentes y nodocentes que han sido licuados por la inflación, además de garantizar el sostenimiento de los edificios y los comedores universitarios.
👉 "Es un reclamo que no admite retrocesos", sentenciaron desde la organización, advirtiendo sobre el impacto del ajuste en el calendario académico y la investigación.

Una de las notas distintivas de esta jornada fue la activa participación de la Red de Familias de la Escuela Anexa. Padres y madres se sumaron a la columna para visibilizar que el conflicto universitario afecta también a los más chicos. En un comunicado conjunto, señalaron:
"Como familias, queremos a nuestros hijos e hijas en las aulas. Pero también sabemos que eso solo es posible en una universidad digna, con condiciones adecuadas para enseñar y aprender".
La marcha recorrió las principales arterias de la ciudad y culminó en la sede de la Escuela Anexa con un cierre musical, transformando la protesta en un acto cultural de visibilización.
Las antorchas encendidas por los manifestantes buscaron representar la "luz de la educación" frente a lo que consideran un intento de oscurantismo presupuestario por parte de la gestión de Javier Milei.
El escenario de tensión con el Poder Ejecutivo Nacional no cede. Mientras el Gobierno mantiene pisados los fondos universitarios y veta o demora la aplicación de leyes de financiamiento, las universidades nacionales denuncian que están funcionando al límite de sus posibilidades operativas.
En La Plata, el impacto de las medidas de fuerza se siente con fuerza, con facultades que combinan jornadas sin clases con clases públicas para concientizar a la sociedad sobre la gravedad del cuadro.

