El termómetro del consumo no logra salir del frío recesivo. Este jueves el INDEC publicó los datos de ventas de febrero, confirmando que la estrategia económica de Javier Milei sigue impactando de lleno en el mostrador.
Las ventas en supermercados cayeron un 3,1% interanual en términos reales, mientras que en los centros de compras (shoppings) el retroceso fue del 2,1%.
La paradoja del modelo actual se refleja en los números nominales: las ventas en pesos "vuelan" por la inflación, pero las heladeras se vacían.
En los supermercados, la facturación superó los $2,1 billones, con un ticket promedio de $35.058. Sin embargo, la mejora desestacionalizada respecto a enero fue de apenas un 0,3%, un síntoma de que el consumo está estancado en un piso muy bajo.
👉 "Ventas que suben en pesos pero caen en cantidades", señala el informe, marcando un patrón de consumo selectivo donde las familias argentinas se han vuelto expertas en la búsqueda de ofertas para sobrevivir al ajuste.
El canal mayorista, histórico refugio de la clase media y los pequeños comercios ante la inflación, tampoco escapó a la tendencia.
Las ventas constantes bajaron un 1,2% interanual. Lo más preocupante en este sector es el impacto en el mercado laboral: el personal ocupado disminuyó un 8%, lo que evidencia que las grandes cadenas están recortando estructura para compensar la caída de volumen.
En cuanto a los medios de pago, se consolida una revolución digital forzada por la falta de efectivo y el avance tecnológico:
Billeteras virtuales y QR: Crecieron un 54,9% interanual en supermercados.
Tarjetas de Débito: Sufrieron una estrepitosa caída del 13,6% en mayoristas, desplazadas por las transferencias y los pagos digitales.
Ticket Mayorista: El promedio de gasto por compra ascendió a $44.110.
En los centros de compras, la facturación real retrocedió un 2,1% interanual, con una caída mensual del 1,8%. El rubro Indumentaria sigue siendo el "rey" del gasto, concentrando el 46,9% de lo que se mueve en los shoppings, seguido muy de lejos por otros rubros.
Por su parte, el sector de entretenimiento mostró una actividad moderada, con los cines registrando un promedio de 3.311 espectadores por sala.
El panorama general que arroja el INDEC para este primer bimestre de 2026 confirma que la "licuadora" sobre los ingresos sigue activa.
Con un empleo que retrocede en los sectores comerciales y ventas que no logran recuperar los niveles de 2024, el rebote del consumo masivo parece ser, por ahora, una promesa lejana en la Argentina de la motosierra.