En el tablero de la política de la República Argentina, la desesperación social es la moneda de cambio más rentable. Y en ese barro de la necesidad, Dante Gebel se mueve como un verdadero tiburón de guante blanco.
Lejos quedaron sus orígenes humildes en el partido de San Martín, en el corazón del conurbano bonaerense, donde comenzó como un simple carpintero y actor frustrado. Hoy, radicado en California, es el CEO espiritual de un conglomerado que factura millones a costa de la fe ajena.
La historia de Dante Gebel es la de un showman que entendió perfectamente cómo empaquetar la salvación. Durante la década de los 90, reventó el Estadio Vélez Sarsfield, el Estadio Monumental y el mismísimo Obelisco porteño con sus Superclásicos de la Juventud.
Esa masividad lo catapultó a los Estados Unidos, donde fundó la River Church en la ciudad de Anaheim. Allí, cada fin de semana, congrega a más de 10.000 fieles en el River Arena.
Pero el evangelio que predica en suelo estadounidense es el de la prosperidad absoluta: una doctrina donde el éxito financiero es sinónimo de bendición divina. Su verdadero rostro quedó al descubierto tras un escándalo que indignó a propios y extraños.
Un magnate anónimo le regaló una Ferrari F355 Spider, un deportivo italiano valuado en cientos de miles de dólares. Fiel a su soberbia característica, el pastor no donó el vehículo a un comedor infantil, sino que lo exhibió como un trofeo de guerra.
Ante la catarata de críticas, su respuesta fue un manual de cinismo explícito. "Cuando afirmo que Dios bendice extravagantemente, no exagero", disparó en sus redes sociales, burlándose del hambre que azota a su país natal.
Para justificar la obscenidad, Dante Gebel aseguró haber "sembrado" el vehículo donándolo a otra persona de su entorno. "Me desprendo de lo que Dios me da, y Él me vuelve a dar más. ¿Qué culpa tengo que Dios me bendiga tanto?", retrucó, blindado por el fanatismo de su audiencia.
Dante Gebel sigue con su raid mediático y hoy dijo que en el 2023 el equipo del presidente Javier Milei, cuando era candidato, lo llamó para ser postulante a la gobernación de Buenos Aires: “me pareció tan poco serio”, sostuvo. También sostuvo que "como Dante" está en contra del matrimonio igualitario, relató el portal Impulso Baires.
"El único ofrecimiento que tuve fue cuando el actual presidente [Milei] estaba haciendo su lista me llamaron para ser gobernador de la Provincia de Buenos Aires".
— Urbana Play 104.3 FM (@UrbanaPlayFM) April 24, 2026
"Me pareció una locura".
— DANTE GEBEL en Perros de la Calle pic.twitter.com/7b21FenuGx
En una visita a Urbana Play, Dante Gebel dijo que “el único ofrecimiento formal que tuve fue cuando el actual presidente estaba con sus listas y me llamaron para proponerme que sea jefe de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y me pareció tan poco serio en ese momento…”, y aclaró: “gobernador de la Provincia” pero “me pareció una locura porque dije ´no, yo estoy lejos´y respondimos con criterio”. Luego dijo que no es desconfiado, y que “parto del principio de inocencia, que es un principio”.
Más adelante, cuando Andy Kisnetzoff le preguntó si está de acuerdo con el matrimonio igualitario, dijo: “como Danete no”, y agregó: “si sos cristiano te tenés que remitir a la Biblia. Dios creó al hombre y a la mujer y a partir de ahí creó una base de mandamientos que hay que seguir. Yo no puedo tener mi propia interpretación. Al papa Francisco le preguntaron por la homosexualidad o el matrimonio igualitario y dijo que él no es quien para juzgar a nadie. Si me llevás al fondo y me preguntás qué dice la Biblia, no la puedo adaptar para ser cool y quedar bien".
Sin embargo, el negocio editorial que lo ubica como un autor superventas en Amazon y sus millonarios ingresos por diezmos no le alcanzan. La verdadera ambición de Dante Gebel es el poder político en la Argentina.
Para lograrlo, utilizó su programa televisivo y multiplataforma, "La Divina Noche", emitido por Canal 9 y Vorterix, como un lavadero de imagen para la dirigencia tradicional. En ese sillón aterciopelado, la casta política encuentra un refugio seguro para pescar el voto evangélico.
La relación de Dante Gebel con el actual Presidente de la Nación, Javier Milei, es la prueba más gráfica de esta simbiosis tóxica. Como bien advierten los análisis de medios como Página 12, el pastor es la puerta de entrada ultraevangélica perfecta para la extrema derecha.
Ambos comparten un mesianismo histriónico: gritan desde un atril, desprecian la disidencia y prometen un paraíso inalcanzable. Mientras Javier Milei ajusta salvajemente a la clase media, coquetea con este líder que ofrece contención espiritual gratuita a los caídos del sistema.
Pero la billetera de Dante Gebel no discrimina ideologías. El ex ministro de Economía, Sergio Massa, también fue seducido por los encantos del showman. Durante la última campaña electoral, Sergio Massa utilizó la plataforma del pastor para mostrarse humano y cercano, sabiendo que las iglesias evangélicas funcionan hoy como los nuevos punteros políticos del conurbano.
En el altar de la conveniencia, el ex candidato presidencial del peronismo se arrodilló buscando el favor de los 10 millones de seguidores digitales del influencer.
El macrismo tampoco se quedó atrás en esta peregrinación hacia la indignidad. El ex Presidente Mauricio Macri, y la actual senadora nacional Patricia Bullrich, han tendido puentes constantes con el entorno del ahora pastor californiano.
Para ellos, Dante Gebel es un broker electoral invaluable. A cambio de pantalla y encubrimiento moral, los líderes del PRO le otorgan legitimidad institucional a un hombre cuyas finanzas y estructura fundacional carecen de toda transparencia fiscal en la República Argentina.
La ostentación grotesca del pastor choca de frente con la realidad que debe administrar el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Mientras el funcionario diminuto política y físicamente lidia con la falta de recursos, el recorte de fondos nacionales y la pobreza estructural en distritos como San Martín —la tierra natal del propio evangelista—, Dante Gebel teoriza sobre el éxito desde la comodidad de sus mansiones y jets privados en Miami y California. Una postal brutal de la desigualdad que el propio pastor finge combatir. Así y todo, Axel ya tendió puentes para tratar de seducir a Dante y tratar de someterlo (algo así como el sometimiento que ejerce Milei sobre Trump, viste).
Pero la jugada más audaz y peligrosa de este mercader de la fe salió a la luz gracias a una contundente denuncia del diputado nacional Miguel Ángel Pichetto. El experimentado legislador encendió las alarmas de la política tradicional al revelar una operación judicial y política, orquestada por varios gobernadores del norte argentino, para intervenir de forma inminente el Partido Justicialista. ¿El objetivo final de esta maniobra antidemocrática?
Entregarle las riendas de la principal fuerza de la oposición a Dante Gebel, transformando al PJ en una sucursal del conservadurismo evangélico. "No participaría de un proyecto que tiene a la religión de rehén", sentenció Miguel Ángel Pichetto, dejando en claro que no avalará la entrega del partido a un outsider millonario radicado en el exterior. La intención de alguna dirigencia peronista del interior es usar la figura mesiánica del pastor para capitalizar el voto bronca y la desesperanza popular.
Esta no es la primera vez que el líder religioso cruza la frontera de la institucionalidad. Su rol como orador estrella en las asunciones del Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en los años 2019 y 2024, demuestran que su plan de expansión hegemónica tiene escala continental. Dante Gebel se ofrece al mejor postor como un garante de la paz social, a cambio de influencia directa en las decisiones de Estado y, por supuesto, inmunidad para sus lucrativos negocios eclesiásticos.
Frente a este escenario, la dirigencia de la Argentina exhibe una debilidad moral alarmante. En lugar de investigar el patrimonio no declarado, las fundaciones opacas y la procedencia de los fondos que nutren la maquinaria de Dante Gebel, los políticos hacen fila para besarle el anillo. Es hora de que la sociedad despierte frente a estos estafadores modernos que, con la excusa de la palabra de Dios, vienen a saquear lo poco que queda del poder político nacional.
Orígenes y fortuna: Nació en San Martín, triunfó en los años '90 y fundó la monumental River Church en California. Amasa una fortuna incalculable sin pagar impuestos por exenciones religiosas.
El escándalo del auto: Recibió una Ferrari F355 Spider y la ostentó públicamente. Justificó su avaricia declarando: "¿Qué culpa tengo que Dios me bendiga tanto?".
Conexión Libertaria: Su figura funciona como la puerta de entrada ultraevangélica para el gobierno de Javier Milei, compartiendo discursos mesiánicos y audiencias fanatizadas.
El asalto al peronismo: El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto, denunció que gobernadores provinciales planean intervenir el Partido Justicialista para entregárselo a Dante Gebel como candidato.