El intento de Sebastián Pareja por verticalizar y ordenar el complejo universo de La Libertad Avanza (LLA) en la Provincia de Buenos Aires enfrenta su hora más crítica.
Lo que a priori parecía una estrategia acertada —la creación de coordinaciones seccionales y provinciales para disciplinar a los concejales— se revela hoy como una medida de "emergencia" ante una estructura que el propio Segundo Cernadas definió sin filtros: "una bolsa de gatos".
El panorama previo a la cumbre del sábado en Suipacha está lejos de ser la foto de unidad que el "karinismo" pretende exportar. Los chispazos en los Honorables Concejos Deliberantes (HCD) del conurbano exponen no solo una falta de formación política, sino una guerra de facciones donde la lealtad a las "Fuerzas del Cielo" se mide por la capacidad de desplazar al aliado de ayer.
El conflicto en Tigre escaló a niveles insólitos. El actor y referente local, Segundo Cernadas (ahijado de Patricia Bullrich), salió a denunciar una campaña de "operaciones" para desbancar a la concejal Milagros Rodríguez, quien ocupa la banca tras el fallecimiento de Mariano Pelayo.
La excusa técnica es un reclamo por paridad de género para que el lugar sea ocupado por un hombre, pero el trasfondo es la resistencia de un sector libertario a la llegada de Rodríguez, vinculada a Nicolás Scioli.
👉 "Es una cosa de locos... demasiado amateur. Se dedican a crear internas", disparó Cernadas, dejando en evidencia que, en Tigre, el enemigo de LLA no es el peronismo, sino el propio compañero de bloque.
En José C. Paz, el barro es judicial. La concejal María "Mía" Amoroso quedó en el ojo de la tormenta tras la absolución del cantante y referente mileísta "El Dipy" en una causa por presunto abuso sexual. David Martínez (nombre real del artista) acusa a la edil de haber montado una falsa denuncia y amenaza con una demanda millonaria.
El escándalo sumó un capítulo bizarro en redes sociales cuando Lilia Lemoine intervino para acusar al Dipy de insultarla en privado, a lo que el cantante respondió denunciando una "nueva operación digital". El espectáculo de acusaciones cruzadas entre figuras nacionales y locales expone la fragilidad de los vínculos humanos dentro del espacio.
En Quilmes, el liderazgo de Estefanía Albasetti —ungida por Pareja para pacificar el distrito— se desmorona en grupos de WhatsApp.
Increíblemente, las críticas internas de sus propios concejales fueron vertidas en grupos compartidos con ediles de otros partidos, exponiendo la falta de hermetismo y estrategia del bloque.
La desconfianza hacia Albasetti creció tras su alineamiento directo con el sector de Karina Milei, lo que rompió los precarios equilibrios locales.