La crisis económica ha puesto a los municipios del interior bonaerense en modo de emergencia total.
En un movimiento sin precedentes por su transversalidad política, el Foro Regional de Intendentes para el Crecimiento y Desarrollo (FRICDE) —que nuclea a unos sesenta alcaldes— formalizó un pedido de auxilio ante la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires para evitar el default de sus administraciones.
La solicitud es concreta y urgente: los jefes comunales exigen la libre disponibilidad del 100% del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM).
Hasta hoy, este recurso provincial está "atado" por ley a fines específicos (obras o equipamiento); sin embargo, la asfixia financiera es tal que los intendentes necesitan esos fondos para lo básico: pagar salarios y mantener servicios operativos mínimos.
La nota fue dirigida directamente a la vicegobernadora Verónica Magario y al presidente de la Cámara de Diputados, Alejandro Dichiara, describiendo un escenario de "tormenta perfecta" donde la inflación de costos y el desplome de las tasas municipales amenazan con paralizar las ciudades del interior.
Lo más significativo de esta ofensiva es la unidad del bloque. El FRICDE agrupa a intendentes de diversos signos partidarios que han decidido dejar de lado las diferencias ideológicas para enfrentar una realidad común:
Recesión y Morosidad: La caída de la actividad económica golpeó el bolsillo del contribuyente, provocando una baja histórica en el pago de tasas municipales.
Costos Operativos en Alza: El aumento de insumos críticos (combustibles, repuestos, insumos hospitalarios) ha desfasado cualquier presupuesto aprobado a principios de año.
Escudo contra el ajuste: Ante el recorte de fondos nacionales, los municipios se han convertido en la primera trinchera de demanda social, pero sin los recursos para dar respuesta.
👉 “No es una cuestión política, es una cuestión de supervivencia fiscal”, deslizaron desde el Foro, subrayando que la "situación crítica" ya no permite esperar los tiempos burocráticos de las obras planificadas.
El FEFIM fue diseñado originalmente para potenciar la infraestructura local, pero los alcaldes argumentan que, en un contexto de crisis excepcional, el Estado provincial debe permitirles reasignar esos recursos.
Si la Legislatura accede, los intendentes obtendrían un alivio inmediato para cerrar el ejercicio financiero del año sin caer en la cesación de pagos.
La presión ahora se traslada a los bloques legislativos, que deberán decidir si habilitan esta "caja de emergencia" para los distritos. En los pasillos de La Plata se sabe que, si no hay una respuesta favorable, el conflicto podría escalar, ya que muchos municipios del interior ya están evaluando recortes drásticos en áreas sensibles de la gestión cotidiana.