martes 28 de abril de 2026 - Edición Nº5533

Política | 28 Apr

Tras la denuncia de Primera Página sobre un violador VIP

El aguantadero de Kicillof: lujos, mafia y corrupción tumbera en Unidad 9 La Plata

09:29 |En esta nota te contamos todos los detalles de una historia escalofriante de corrupción, tráfico de estupefacientes y complicidades políticas que sacude los cimientos de la Provincia de Buenos Aires. Un brutal megaoperativo judicial en la Unidad Penal 9 destapó un mercado negro tumbero con tecnología VIP, consolas de videojuegos y drogas. Conocé cómo el silencio del gobernador Axel Kicillof y su ministro Juan Martín Mena encubre a los capos penitenciarios y protege a violadores con privilegios. Todo ocurrió como consecuencia de una denuncia de PrimeraPagina.info sobre los privilegios de las autoridades carcelarias al otorgados al abusador VIP Miguel de Boe, que se encontraría alojado allí bajo el apellido Molina y por una supuesta condena por robo. Eso se cobra carísimo y es para proteger analmente al violador, que previo a su encierro, habría protagonizado un robo millonario en dólares, con lo que pagaría su estadía VIP en la cárcel de 9 y 76, en las afueras de La Plata.


La hipocresía del relato progresista en la Argentina acaba de chocar de frente contra los oscuros muros de la Unidad Penal 9 de La Plata. La Justicia desmanteló una gigantesca caja recaudadora que funcionaba impunemente bajo la órbita del gobierno de Axel Kicillof. Este presidio se transformó en un exclusivo centro de operaciones criminales donde todo tiene un precio en efectivo.

El inmenso complejo carcelario situado en la populosa zona de Villa Elvira, depende operativamente del Ministerio de Justicia bonaerense. Allí, el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) gerencia un obsceno sistema de privilegios para quienes pueden pagar tarifas millonarias. La brutal anarquía penitenciaria desnuda la inacción absoluta de las máximas autoridades de la Provincia de Buenos Aires.

La valiente fiscal Virginia Bravo, responsable máxima de la UFI N°7, ordenó un procedimiento sin precedentes durante el pasado viernes. El contundente allanamiento judicial hizo saltar por los aires el histórico pabellón 16, reservado misteriosamente para internos vinculados a las fuerzas de seguridad. El grado de descontrol hallado en ese sector dejó perplejos a los propios investigadores del caso.

Con el apoyo táctico de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) y expertos técnicos de la Policía Científica, se requisó cada rincón del penal. El escandaloso botín secuestrado demuestra que los reclusos VIP manejaban una central tecnológica con la total connivencia de los celadores. Las mafias operan cómodamente mientras los ciudadanos honestos viven aterrorizados por la inseguridad.


El botín tecnológico del horror


El inventario oficial del operativo es una verdadera bofetada al ciudadano trabajador de la Argentina. Fuentes del caso confirmaron a PrimeraPágina.info la incautación de más de 100 teléfonos celulares de alta gama listos para realizar estafas y secuestros virtuales. Semejante volumen de contrabando es físicamente imposible sin la autorización expresa de los directores de la Unidad Penal 9.

Además de los dispositivos móviles, los peritos secuestraron modernas notebooks, computadoras personales y sofisticados dispositivos de almacenamiento. La requisa halló insólitos equipos de conexión a internet, potentes routers y amplificadores de señal que garantizaban wifi liberado a los peores delincuentes. Las celdas de La Plata tenían mejor conectividad que muchas escuelas públicas de la Provincia de Buenos Aires.

El colmo de la obscenidad institucional llegó al descubrirse el nivel de entretenimiento del que gozaban estos criminales. Se secuestraron consolas de videojuegos de última generación, como PlayStation 4 y PlayStation 5, instaladas a la vista de todo el Servicio Penitenciario Bonaerense. ¿Cómo ingresa una caja del tamaño de una consola sin que ningún jefe lo advierta?

Junto a la tecnología VIP, se encontraron cantidades industriales de cigarrillos y elementos preparados para la venta interna. Este hallazgo confirma la existencia de un mercado ilegal millonario que funciona las 24 horas del día dentro de los muros de Villa Elvira. La recaudación sucia fluye sin trabas hacia las altas esferas del poder político y penitenciario.


El negocio sucio del Tano


El hilo conductor de esta fenomenal investigación judicial nació tras la pista de un repugnante desvío de recursos del Estado. Se sospechaba firmemente que la mercadería oficial y los insumos alimenticios enviados por el gobierno jamás llegaban a la población carcelaria común. Los presos más vulnerables pasaban hambre mientras los jerarcas hacían negocios paralelos.

Toda esa invaluable mercadería terminaba bajo el control absoluto de un peligroso interno apodado "el Tano". Este delincuente operaba como el verdadero gerente comercial del pabellón 16, monopolizando la venta de alimentos y productos básicos a precios usurarios. El silencio del Ministerio de Justicia bonaerense frente a estas redes de extorsión es, cuanto menos, sospechoso.

Pero el nefasto emprendimiento de "el Tano" no se limitaba únicamente a los cigarrillos y la comida desviada. Las fuentes judiciales aseguran que en ese oscuro sector de La Plata también se comercializaban abiertamente sustancias prohibidas, droga de diseño y alcohol. Es un circuito narco interno que no podría sobrevivir un solo día sin el blindaje del Servicio Penitenciario Bonaerense.


La causa penal avanza a paso firme


El voluminoso expediente judicial fue caratulado oficialmente como "Marchessi Cristian y otros s/ denuncia" y promete desatar un terremoto institucional. La lupa de los investigadores apunta directamente a decapitar al personal jerárquico del penal y a los máximos responsables de los depósitos. Se investiga una asociación ilícita diseñada específicamente para el desvío sistemático de la mercadería.

Todo este monumental andamiaje legal cuenta con la crucial intervención del Juzgado de Garantías N°5, liderado por la jueza Marcela Garmendia. La férrea magistrada avaló cada uno de los contundentes planteos realizados por la fiscal Virginia Bravo para intervenir la Unidad Penal 9. La justicia platense parece haber despertado del letargo cómplice que beneficiaba a los corruptos.

El gigantesco operativo se extendió durante exhaustivas horas de tensión y finalizó con el traslado de los elementos probatorios hacia la sede judicial. Fuentes con acceso al expediente anticiparon que en las próximas horas se dictarán nuevas y durísimas medidas, incluyendo imputaciones y detenciones de altos rangos. El pacto de silencio de los uniformados en la Provincia de Buenos Aires comenzó a resquebrajarse.


Kicillof, Mena y el "violador vip"


Este brutal descalabro carcelario no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa del modelo de gestión que impera en la Provincia de Buenos Aires. Desde PrimeraPágina.info ya habíamos denunciado con pruebas irrefutables los asquerosos privilegios que el sistema le otorgaba al violador Miguel de Boe. Ese degenerado cumple condena en esta misma cárcel rodeado de impunidad.

¿Quién protege políticamente a las autoridades que permiten estas atrocidades? Todas las flechas del encubrimiento apuntan al gobernador Axel Kicillof y a su monje negro, el ministro de Justicia Juan Martín Mena. El gobernador ubicó a Mena en ese cargo estratégico precisamente para controlar los sótanos del poder y frenar cualquier purga real en el Servicio Penitenciario Bonaerense.

Mientras Axel Kicillof pronuncia encendidos discursos sobre la igualdad y los derechos humanos, sus cárceles son feudos de tortura para los pobres y hoteles boutique para los narcos. El caso de Miguel de Boe es el ejemplo más repulsivo de cómo la conducción política de Juan Martín Mena apaña a la peor escoria de la Argentina: un violador condenado. Los favores en las sombras se pagan con silencio mediático.

La cúpula del Servicio Penitenciario Bonaerense opera como una fuerza autónoma que recauda millones de pesos mensuales libres de impuestos. Esa infinita caja negra es intocable porque sirve para financiar las oscuras campañas políticas de Kicillof. La sangre de las víctimas de la inseguridad mancha directamente los elegantes trajes de los ministros provinciales.


Una crisis que exige renuncias


La permanencia de los actuales jefes penitenciarios en sus cargos es una provocación directa a la sociedad civil de PBA. Si el gobernador Axel Kicillof tuviera un mínimo de decencia institucional, ya habría pedido la renuncia indeclinable de todo el gabinete de Juan Martín Mena. Sin embargo, la estrategia oficial es esconder la basura debajo de la alfombra y esperar que el escándalo pase.

La Unidad Penal 9 de Villa Elvira no puede seguir funcionando como la oficina central del crimen organizado bonaerense. Los 100 celulares y las PlayStation 5 secuestradas, son la prueba material de que el Estado provincial decidió cogobernar con las mafias tumberas. Cada secuestro virtual y cada asesinato ordenado desde una celda de PBA tiene cómplices sentados en despachos gubernamentales.

El excelente trabajo de la UFI N°7 y de la Policía Científica debe ser el puntapié inicial para intervenir definitivamente esta institución podrida. Es imperativo que la justicia de la Provincia de Buenos Aires avance caiga quien caiga, desarmando la protección política que brinda Kicillof. La paciencia de los ciudadanos honrados se agotó; es hora de que la Justicia corte las cabezas de la corrupción carcelaria.

Lo que tenés que saber sobre corrupción en la Unidad 9

  • El megaoperativo judicial: La fiscal Virginia Bravo allanó el pabellón 16 de la Unidad Penal 9 de La Plata, desmantelando un mercado negro manejado por internos y autoridades carcelarias.

  • Tecnología y lujos VIP: Se incautaron más de 100 teléfonos celulares, routers de wifi, notebooks y consolas PlayStation 4 y PlayStation 5, demostrando el descontrol absoluto del Servicio Penitenciario Bonaerense.

  • El negocio de "el Tano": La justicia investiga el desvío sistemático de mercadería del Estado hacia las manos de un preso que comercializaba alimentos, drogas y alcohol.

  • El caso del violador protegido: La cárcel ya estaba en el ojo de la tormenta tras la denuncia de PrimeraPágina.info sobre los asquerosos beneficios otorgados al abusador VIP Miguel de Boe.

  • La responsabilidad política: El escándalo salpica directamente a la cúpula política de la Provincia de Buenos Aires, exponiendo la protección brindada por el gobernador Axel Kicillof y el ministro de Justicia Juan Martín Mena.

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