En la Provincia de Buenos Aires quedó oficialmente suspendido de manera transitoria el programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria), que entregaba una caja de alimentos por mes a las familias más pobres en las escuelas de PBA.
La medida, que regirá desde el 1° de mayo de 2026, representará un ajuste brutal y directo sobre la mesa de más de 2 millones de hogares bonaerenses que dependen de esta asistencia básica para sobrevivir en medio de la crisis destada por las brutales políticas de ajuste de Javier Milei.
Con la firma de Andrés Larroque, el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad formalizó el recorte alegando un "reordenamiento de prioridades" debido a la supuesta falta de fondos nacionales. “Es doloroso, pero la asfixia de Milei nos obliga a tomar estas medidas”, balbucean desde el entorno del gobernador, intentando tapar el sol con las manos y esconder su propia incapacidad de gestión.
Lo que Espinoza y Kicillof no dicen es que la Provincia de Buenos Aires es la principal responsable de la seguridad alimentaria de sus habitantes y que su presupuesto es millonario, pero está malgastado en pauta publicitaria y cargos políticos.
La marcha a la Rosada no es más que un acting para el relato. Kicillof y Larroque usan a los intendentes como carne de cañón para una operación política coordinada, mientras ellos se lavan las manos y despilfarran en su campaña presidencial una pauta publicitaria de 4.000 millones por mes. PrimeraPágina.info ya ha denunciado anteriormente cómo la gestión provincial prioriza el autobombo sobre las necesidades básicas de la gente.
El cinismo de la gestión bonaerense es total. Suspenden las cajas MESA, que llegan directo a las escuelas sin intermediarios, para concentrar el manejo de los fondos en los intendentes, que las reparten según el color político y a través de punteros.
“La Provincia nos duplica la asistencia alimentaria a los municipios a través del programa MATE”, admitió el propio Larroque, confirmando que el ajuste no es por falta de plata, sino para cambiar la caja de manos y garantizar la lealtad de los intendentes en el polvorín del peronismo bonaerense.
El ajuste encubierto de Kicillof golpea directamente la panza de los más vulnerables. “Las cajas MESA eran una ayuda fundamental, ahora nos quedamos sin nada”, relata Graciela, una madre de tres hijos que depende de la asistencia escolar.

En las escuelas bonaerenses, la suspensión del programa MESA generó angustia y desesperación entre las familias, que no tienen respuestas de un gobierno que se dice "presente" pero que las abandona en el peor momento.
MESA suspendido: El programa MESA, que entregaba cajas de alimentos a 2 millones de familias en escuelas, quedará oficialmente suspendido desde el 1° de mayo de 2026 por 90 días.
Cambio de caja: Kicillof y Larroque duplican los fondos a los municipios a través del programa MATE (alimentos secos) para que los intendentes manejen la entrega con punteros políticos.
Publicidad vs. Hambre: La gestión bonaerense gasta 4.000 millones de pesos por mes en pauta publicitaria mientras suspende alimentos básicos para la gente.