La luna de miel entre Javier Milei y su electorado se terminó de romper de la forma más dolorosa para el relato oficial: por un escándalo de privilegios.
Según el último sondeo de Management & Fit, la aprobación del Presidente cayó casi diez puntos en apenas dos meses, pasando del 46,8% en febrero a un magro 37,2% en abril. El responsable con nombre y apellido de este derrumbe es Manuel Adorni.
El Jefe de Gabinete, otrora el vocero imbatible de la comunicación oficial, hoy es el epicentro de un terremoto político.
El caso Libra y el otorgamiento de créditos VIP del Banco Nación a funcionarios y legisladores amigos han herido de muerte la bandera de la "anti-casta".
La bronca es transversal: el 78,7% de los encuestados considera que Manuel Adorni debería presentar su renuncia o pedir licencia de forma inmediata.

Los números de la consultora que dirige Mariel Fornoni son lapidarios para el funcionario que el Presidente sigue defendiendo "a muerte". En solo sesenta días, la imagen positiva de Manuel Adorni se pulverizó, cayendo del 34,5% al 12,1%. Es una caída libre sin precedentes para un ministro en ejercicio.
Lo que más preocupa en la Casa Rosada es que el rechazo no proviene solo de la oposición. El escándalo de los créditos del Banco Nación ha fracturado al núcleo duro libertario:
El 67,4% de la población califica el hecho como "corrupción o privilegio".
Incluso entre quienes aún aprueban la gestión de Milei, casi el 40% admite que lo de Adorni y los créditos es un acto de corrupción indefendible.
El desplome de la figura de Manuel Adorni arrastró consigo la confianza en el rumbo del país. Por primera vez desde que Javier Milei asumió la presidencia, la mirada negativa sobre el futuro superó a la expectativa de mejora.
El optimismo sobre la situación económica cayó 8,6 puntos, dejando al Gobierno en un terreno de vulnerabilidad extrema.
La desaprobación de Milei escaló al 54,3%, la cifra más alta registrada por Management & Fit en lo que va de mandato.
La percepción de que el sacrificio económico está financiando los lujos de la nueva "casta" ministerial ha calado hondo en el humor social, y el costo político lo está pagando el propio mandatario por sostener a su jefe de ministros.
Caída libre: La aprobación de Javier Milei bajó del 46,8% al 37,2% en solo dos meses.
Repudio a Adorni: El 78,7% de los argentinos exige que el Jefe de Gabinete deje su cargo por los escándalos de corrupción.
Imagen por el piso: La valoración positiva de Manuel Adorni se hundió al 12,1%, perdiendo más de 20 puntos de aceptación.
Sentencia social: El 67,4% considera que los créditos del Banco Nación a funcionarios son un privilegio de la casta.
Pesimismo económico: Por primera vez, hay más gente que cree que la situación va a empeorar que quienes esperan una mejora.
A pesar de que los datos muestran un Manuel Adorni totalmente desgastado y repudiado por la mayoría de la sociedad, Javier Milei mantiene su postura de blindaje total.
Sin embargo, la presión interna crece: con un 54,3% de desaprobación, el margen de error para el Gobierno es inexistente.
El caso Libra y los créditos VIP no son solo un traspié administrativo; son el símbolo de una gestión que empieza a parecerse demasiado a lo que prometió combatir.
Mientras el Presidente insiste en sostener a su amigo, el electorado empieza a votar con la encuesta en la mano, advirtiendo que el ajuste no se puede sostener sobre la base del privilegio de unos pocos funcionarios.