La política de la Provincia de Buenos Aires siempre da revancha, pero en el mundo de La Libertad Avanza, parece que la única regla es que no hay reglas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha decidido salir de su zona de confort en la City Porteña para jugar al "War" territorial. El destino elegido no es casual: Tigre, el distrito que alguna vez fue el faro de Sergio Massa y que hoy se ha convertido en el laboratorio del descontrol libertario.
El desembarco de Luis Caputo se materializa a través de un nombre que, hasta ayer, solo circulaba en los pasillos de la Microeconomía: Miguel Schmukler.
Este abogado, que vive en la exclusividad de un barrio privado en Benavídez, es el hombre que el ministro utiliza como "comodín" en diversos organismos y que ahora tiene la misión imposible de poner orden en una estructura que el propio Segundo Cernadas definió con una crudeza brutal:
"La política de La Libertad Avanza de la provincia de Buenos Aires parece una gran bolsa de gatos, es una cosa de locos".
El lanzamiento de Miguel Schmukler no fue en un local partidario humilde, sino en un encuentro con empresarios y comerciantes locales bajo el pomposo título de "De la macro a la micro".
Allí, rodeado de la mesa chica de Luis Caputo —nombres como José Luis Daza, Federico Furiase, Federico Núñez y Martín Vauthier—, el abogado intentó vender una cercanía que el territorio le niega de entrada ****.
La realidad es que, mientras Luis Caputo busca una "bajada del Ministerio de Economía a un contacto más directo con la gente", los que caminan el distrito lo miran como a un invasor.
Un concejal de La Libertad Avanza en Tigre fue lapidario al ser consultado por la nueva figura: "No lo conozco". Lo más grave es que el propio Miguel Schmukler admitió que "aún no" ha contactado a los representantes electos para presentar sus credenciales, lo que demuestra un amateurismo que espanta a los propios ****.
La llegada de Miguel Schmukler no solo sacude a los libertarios "puros", sino que le moja la oreja a los aliados que vienen del PRO. Segundo Cernadas, el ahijado político de Patricia Bullrich, estalló la semana pasada al ver cómo el armado en el que intenta sobrevivir se vuelve cada vez más "demasiado amateur".
Para Segundo Cernadas, que Luis Caputo mande a un técnico a manejar el territorio es la confirmación de que en Tigre nadie sabe quién tiene la manija.
La interna es tan feroz que hay líneas de falla por todos lados. Por un lado, están los concejales que responden a Sebastián Pareja; por otro, los seguidores de Nicolás Scioli; se suman los restos del Partido Libertario y, ahora, el equipo económico de la Nación.
La llegada de Miguel Schmukler como posible reemplazo de José De los Ríos en la coordinación distrital ha recrudecido tensiones que ya eran insoportables