La industria argentina atraviesa uno de los peores escenarios de las últimas décadas. Según un informe elaborado por la consultora Audemus en base a datos de la ONUDI, el país registró la mayor caída industrial promedio del mundo entre 2023 y 2025, con una retracción de -7,92%, apenas por debajo de Hungría, que mostró un descenso de -7,91%.
El trabajo sostiene que el deterioro industrial no responde a una situación aislada ni coyuntural, sino a un proceso extendido que afecta a casi toda la estructura manufacturera nacional. De las 16 ramas industriales analizadas, 14 mostraron caídas en producción y 18 de 19 registraron pérdidas de empleo.
Entre los sectores más golpeados aparecen la industria metalmecánica, textil-indumentaria y automotriz-autopartista. Solo la refinación de petróleo, impulsada por Vaca Muerta, y parte de la industria química lograron sostener niveles de crecimiento.
El informe remarca que desde diciembre de 2023 hasta enero de 2026 se perdieron 79.150 puestos de trabajo registrados en el sector industrial y cerraron 2.894 empresas.
En enero de 2026, el empleo industrial formal alcanzó los 1.135.942 trabajadores, lo que implicó una pérdida de 48.627 empleos frente al mismo mes del año anterior.
Además, el empleo manufacturero acumuló:
La estructura empresarial también reflejó el deterioro. En enero funcionaban 46.728 firmas industriales, unas 1.952 menos que un año antes.
Desde Audemus señalaron que prácticamente todos los rubros mostraron retrocesos, salvo las actividades vinculadas al reciclamiento y reparación.
El desempeño argentino contrastó fuertemente con otros países de América Latina. Mientras Argentina cayó casi 8%, economías regionales lograron sostener crecimiento manufacturero.
Según el informe:
Incluso países con dificultades económicas como México y Colombia registraron bajas mucho más moderadas.
A nivel global, Asia volvió a consolidarse como el principal polo industrial. Taiwán creció 34,3%, Vietnam 23,8%, China 13,3% y Singapur 12,6%.
El deterioro continuó durante el inicio de 2026. En el primer bimestre del año, la actividad industrial acumuló una baja de 10,7% frente al mismo período de 2023.
La utilización de capacidad instalada descendió al 54,1%, el peor registro para un primer bimestre en al menos once años.
El estudio también analizó el impacto del comercio exterior y la inversión. Las exportaciones manufactureras retrocedieron 4,6% en el primer trimestre de 2026, mientras que las importaciones industriales mostraron una caída reciente asociada a la menor compra de bienes de capital e insumos para producción.
En paralelo, la inversión industrial continúa lejos de los niveles de 2022 y 2023, pese a algunos proyectos puntuales como el anunciado por ARPULP en Corrientes, con una inversión estimada en USD 2.000 millones para una planta foresto-industrial.
Audemus vinculó directamente el deterioro industrial con la orientación económica implementada desde diciembre de 2023.
El informe menciona como factores centrales:
Según la consultora dirigida por el ex ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas, estas medidas dejaron a la industria argentina en una situación de mayor vulnerabilidad frente a la competencia internacional.
El estudio advierte además que el escenario global actual avanza hacia modelos de mayor proteccionismo e intervención estatal, impulsados por las tensiones entre Estados Unidos y China, la guerra en Ucrania y los conflictos en Medio Oriente.