lunes 11 de mayo de 2026 - Edición Nº5546

Política | 11 May

El termómetro del "Don Chatarrín" y sus amigos

ENCUESTA CONFIDENCIAL | Qué piensa el Círculo Rojo sobre Milei, el Estado y los principales temas del país

16:32 |En esta nota te contamos todos los detalles de la última encuesta confidencial que circula frenéticamente por los despachos del poder. Los principales empresarios del país respaldan el ajuste libertario, pero exigen intervención estatal y devaluación en voz baja. Descubrí qué piensa realmente el núcleo duro de la economía sobre el modelo actual de cara al 2026.


La rosca política suele tener una regla de oro inquebrantable: lo que se dice en los exclusivos cocteles no siempre coincide con aquello firmado dentro de oscuros despachos gubernamentales. Una reciente encuesta elaborada por la consultora Polimetría, denominada acertadamente "Decisores", desnudó profundas contradicciones de la élite empresarial. El establishment argentino padece un claro síndrome de Estocolmo frente a esta ortodoxia libertaria.

Los números que arroja este sondeo llegaron rápidamente hacia los escritorios más pesados de la Casa Rosada. Ese respaldo para la gestión del presidente Javier Milei se mantiene asombrosamente sólido a pesar del desplome generalizado en ventas. Nadie quiere bajarse del barco del ajuste macroeconómico por el momento.

Sin embargo, cuando se raspa un poco la pintura estadística, aparecen grietas fascinantes que exponen la verdadera matriz del empresariado vernáculo. Sorprendentemente, un 54% de los encuestados exige que el sector público intervenga activamente sobre la economía. Pedir libre mercado en público y subsidios en privado resulta ser el deporte nacional.

Esa dualidad esquizofrénica se manifiesta también al debatir el destino de las deficitarias compañías públicas. Un 56% de estos influyentes hombres de negocios prefiere privatizar únicamente aquellas firmas consideradas menos estratégicas. La patria contratista nunca duerme, simplemente cambia de operador de turno.


La macro manda, el micro sangra


El núcleo duro de este informe refleja que semejante recesión golpeó severamente los balances corporativos. Una porción muy significativa reporta rentabilidades bajas, confirmando que la abrupta caída del consumo masivo es totalmente innegable. A pesar del inmenso dolor en las cajas registradoras, el apoyo ideológico no se resquebraja.

Existe un consenso rotundo sobre la imperiosa necesidad de mantener este ajuste fiscal brutal ejecutado diariamente desde el gobierno nacional. Reformas estructurales como la nueva ley laboral, la apertura importadora y el famoso Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) resultan aplaudidas de pie. Ven a estas drásticas medidas como el único salvavidas posible para evitar cualquier naufragio definitivo.

No obstante, debajo de ese enorme entusiasmo macroeconómico subyace un cúmulo de facturas pendientes que la mesa chica oficialista deberá atender pronto. Los popes industriales demandan urgentemente cierta reactivación comercial para poder salir del asfixiante estancamiento absoluto. Las principales quejas apuntan contra el exceso de regulaciones impositivas y la preocupante falta de crédito.

Esta tensión estructural nos remite a los recientes cruces verbales donde el oficialismo tildó de "corruptos ineficientes" a históricos dirigentes de la Unión Industrial Argentina. Nombres pesados como Paolo Rocca o Javier Madanes Quintanilla sintieron el rigor de un líder que detesta escuchar reclamos sectoriales. La compleja relación entre el gran capital y Balcarce 50 está atravesada por demasiada desconfianza mutua.


El dólar y las expectativas futuras


El tipo de cambio funciona históricamente como el principal termómetro de ansiedad dentro de la tradicional city porteña. Según este ineludible relevamiento privado, un 42% de los dueños del capital cree absolutamente necesario devaluar la moneda local para recuperar competitividad exportadora. Curiosamente, la mitad del panel confía en que la divisa norteamericana se mantendrá totalmente estable hasta fin de año.

Las proyecciones inflacionarias también reflejan un inusual voto de fe hacia la actual muñeca financiera del Ministerio de Economía. Apenas un 10% de la muestra total estima que el sensible índice de precios volverá a acelerarse durante los próximos meses. El estricto control de la inflación es el enorme pilar que sostiene este romance pragmático.

Analizando la urgente creación de empleo privado, el escenario luce bastante más estancado y carente de perspectivas inmediatas. Un 39% de los interrogados considera que el índice de desocupados no sufrirá grandes alteraciones antes de celebrar la próxima navidad. La prioridad corporativa hoy es sobrevivir inteligentemente, no expandir las plantillas laborales.

Increíblemente, cuando se levanta la mirada, el optimismo inunda los lujosos salones del emblemático Foro Llao Llao. El 59% ostenta expectativas muy positivas sobre el futuro general de nuestra patria, y un 50% confía plenamente en la mejora de su propio sector específico. Existe una fortísima apuesta simbólica por un pronto rebote de la actividad.

Desde nuestro portal PrimeraPágina.info venimos advirtiendo que este orgullo corporativo empezó a incluir cierta inédita autocrítica. Algunos reconocen culpas propias sobre los exorbitantes márgenes de ganancias que históricamente han distorsionado la salvaje formación de precios internos. Esta llamativa reflexión busca establecer un diálogo muchísimo más horizontal con las máximas autoridades nacionales.

El enorme desafío para los próximos meses será ensamblar esta valiosa agenda compartida sin dinamitar los frágiles consensos logrados hasta ahora. Si logran destrabar el nudo del financiamiento productivo y mejorar la vital infraestructura pública, el actual clima de negocios podría explotar favorablemente. El círculo rojo le tendió la mano al presidente, pero exige urgentes resultados microeconómicos reales.


Lo que tenés que saber sobre la encuesta Decisores

  • Estado presente: Aunque aplauden la ortodoxia libertaria, un 54% del empresariado reclama intervención estatal y un 56% se opone a privatizar las firmas estratégicas.

  • El fantasma cambiario: El 42% de los ejecutivos de primera línea cree que el gobierno debería devaluar para oxigenar la competitividad industrial.

  • Apoyo incondicional: A pesar de la fuerte caída del consumo y sus bajas rentabilidades actuales, respaldan ciegamente el ajuste fiscal, el RIGI y la modernización laboral.

  • Optimismo futuro: El 59% mantiene expectativas sumamente positivas para la macroeconomía de cara al 2026, apostando todas sus fichas a un rápido rebote de la actividad.

  • Inédita autocrítica: Sorpresivamente, la élite del Círculo Rojo hizo un silencioso mea culpa sobre sus excesivos márgenes de rentabilidad y cómo estos distorsionan los precios en góndola.

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