martes 12 de mayo de 2026 - Edición Nº5547

Política | 12 May

Tensión en el Edificio Libertador y recortes

El tijeretazo de Caputo vacía los cuarteles: hambre en la tropa y fantasmas genocidas en la cúpula

10:40 |En esta nota te contamos todos los detalles del brutal ajuste de 48.900 millones de pesos que pone al borde del colapso operativo a las Fuerzas Armadas. Mientras el ministro de Economía cierra el grifo dejando en riesgo hasta la comida de los soldados y los pagos de luz, la sombra de la última dictadura vuelve a posarse sobre el esquema castrense. El oscuro pasado del padre del actual jefe del Ejército, Carlos Alberto Presti, en los centros clandestinos de La Plata, asoma como una pesada mochila para la gestión libertaria.


La rosca política no detiene su marcha y, esta vez, el tembladeral sacude los históricos cimientos del Edificio Libertador. El relato oficial de revalorización castrense acaba de chocar de frente contra la implacable motosierra de Luis Caputo. El gobierno nacional decidió aplicarle un feroz torniquete financiero a las Fuerzas Armadas, comprometiendo no solo su operatividad técnica sino también la supervivencia diaria en las guarniciones. Este drástico cambio de rumbo enciende alarmas rojas en un sector que había apostado fuertemente por las promesas emanadas desde la Casa Rosada.

Los números de la poda presupuestaria resultan verdaderamente escalofriantes para cualquier especialista en defensa y estrategia geopolítica. Una reciente decisión administrativa oficializó un recorte superior a los 48.900 millones de pesos, afectando transversalmente a las tres armas. La Fuerza Aérea se llevó la peor parte con una quita de 16.500 millones destinados a equipamiento, seguida de cerca por el Ejército Argentino que perdió más de 12.622 millones previstos para transporte y comunicaciones.

En el plano naval, el achique también dejó secuelas irreversibles para la flota del país sudamericano. La Armada sufrió una retracción de 11.820 millones de pesos que dinamita directamente el alistamiento operativo e incluye la baja definitiva de vitales créditos externos para comprar helicópteros en la Base Naval Puerto Belgrano. Incluso áreas burocráticas como el Estado Mayor Conjunto, el Ministerio de Defensa y el IAF perdieron cuantiosos fondos, evidenciando que la orden de ajuste no distinguió jerarquías ni proyectos en curso. ## Un ajuste letal que paraliza la defensa nacional

El impacto de este desfinanciamiento trasciende las frías planillas de cálculo y pega de lleno en la moral de quienes visten el uniforme de la patria. Diferentes voces de inteligencia advirtieron a PrimeraPágina.info que corre serio peligro el pago de servicios básicos como la luz y el gas en distintas dependencias del interior. Lo más dramático del cuadro de situación es que los montos para el racionamiento diario, popularmente conocido como "rancho", están al límite, amenazando lisa y llanamente la comida de los soldados.

La severa crisis económica arrastra consigo otras prestaciones fundamentales para el bienestar de la familia militar en todo el territorio. El estado crítico de la obra social IOSFA empeora semana a semana, dejando a miles de afiliados sin cobertura médica adecuada ni medicamentos en las provincias. "El presupuesto es la realidad, los gestos de acercamiento son sólo una careta porque seguimos pagando los platos rotos", murmuran con indisimulable bronca importantes mandos retirados. La cacareada dignificación institucional terminó siendo sepultada por la urgencia contable de sostener el bendito déficit cero gubernamental.


La pesada herencia de sangre en Arana


Como si el asfixiante escenario financiero no fuese suficiente dolor de cabeza, el máximo nivel de la conducción convive con los dolorosos fantasmas de la última dictadura cívico-militar iniciada en 1976. Las miradas públicas se posan inquisidoramente sobre el jefe del arma de tierra, Carlos Alberto Presti, cuya designación genera ruidos subterráneos inocultables dentro de Argentina. El funcionario de alto rango es hijo de Roque Presti, un tristemente célebre represor que comandó el Regimiento de Infantería 7 de La Plata.

La historia negra del progenitor del líder castrense está vinculada en forma directa al genocidio perpetrado contra ciudadanos bonaerenses. Su padre tuvo bajo su órbita la sangrienta maquinaria represiva del Área 113, dirigiendo los tenebrosos centros clandestinos de detención ubicados en el batallón de Arana. Aunque el fallecimiento lo salvó oportunamente de la condena judicial de los tribunales ordinarios, el propio militar había reconocido ante la justicia haber recibido órdenes superiores con extensos listados para secuestrar y desaparecer a decenas de militantes sociales.

El contradictorio combo entre la parálisis económica de los cuarteles y la marcada provocación ideológica conforma un caldo de cultivo sumamente espeso para el oficialismo. Organizaciones de derechos humanos consideran la entronización de estos linajes en la cima del poder como una bofetada directa a la frágil memoria democrática. Mientras el presidente Javier Milei ajusta salvajemente el funcionamiento de los regimientos, sostener a la descendencia de Presti ratifica un claro guiño hacia los sectores negacionistas que embarra aún más su ya desgastada gestión.


Lo que tenés que saber sobre el tijeretazo militar

  • Ajuste fulminante: El Ejecutivo podó casi cuarenta y nueve mil millones de pesos correspondientes al área castrense.

  • Operatividad destruida: Las fuerzas aéreas, terrestres y marítimas sufrieron mermas gravísimas en recursos logísticos y mantenimiento.

  • Supervivencia en riesgo: Peligra seriamente el abono de los servicios públicos y la provisión de alimentos para la tropa regular.

  • Salud al límite: La reducción de giros profundiza el colapso prestacional de la cobertura médica de los uniformados.

  • Pasado oscuro: El mandamás del Ejército carga con el prontuario de su progenitor, responsable de secuestros y torturas en la capital provincial durante los setenta.

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