En la Casa Rosada ya miran más allá de la coyuntura. Después de más de dos meses marcados por tensiones políticas, cuestionamientos económicos y el impacto del caso que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el oficialismo comenzó a planificar una estrategia de largo plazo con un objetivo central: sostener el proyecto político de Javier Milei hasta 2027.
Dentro de La Libertad Avanza consideran que el Mundial 2026, que comenzará el 11 de junio, puede convertirse en una oportunidad clave para desplazar conflictos de la agenda pública, recuperar clima social y ganar tiempo para que el programa económico muestre resultados concretos.
En el entorno presidencial existe una convicción compartida: las posibilidades de reelección de Milei dependen casi exclusivamente del desempeño económico durante los próximos meses.
“Hay que dejar que la economía haga su trabajo, pero vamos a llegar bien al 2027”, expresó una fuente de la mesa política del oficialismo. Otra voz con acceso a Balcarce 50 resumió el diagnóstico con crudeza: “La suerte del Gobierno está sujeta al éxito de la economía”.
Según fuentes libertarias, las mediciones internas realizadas en abril muestran que la caída en la imagen presidencial habría encontrado un piso. En el Gobierno aseguran que más del 40% del electorado todavía volvería a elegir a Javier Milei, especialmente en provincias del interior donde el oficialismo logró consolidarse tras las elecciones legislativas.
Sin embargo, dentro del espacio también reconocen preocupación por los tiempos. Algunos funcionarios admiten que los efectos positivos de las medidas económicas podrían tardar varios meses en impactar sobre la economía real y sobre la percepción pública.
Un funcionario con llegada directa al despacho presidencial sostuvo que “todo en economía tiene un rezago” y atribuyó parte de las dificultades actuales a las tensiones cambiarias registradas durante la campaña electoral pasada.
“A partir de este segundo trimestre la cosa empieza a repuntar”, prometieron desde el entorno libertario.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reforzó en los últimos días el discurso optimista del Gobierno. Según explicó, algunos indicadores muestran una mejora respecto al año pasado, especialmente en sectores que venían golpeados.
El funcionario aseguró que la industria se encuentra 5% por encima de los niveles interanuales y que la construcción registra una recuperación de 12,7%.
Además, anticipó que la inflación de abril sería “sustancialmente más baja” que la de marzo, cuando alcanzó el 3,4%, y estimó que podría ubicarse entre 2,5% y 2,8%.
Aun así, dentro del oficialismo existen sectores que observan señales de desgaste político. Parte de ese deterioro es atribuido a la situación económica y al impacto del caso Adorni, un escenario que incluso fue reflejado por la revista británica The Economist.
En paralelo, el oficialismo detecta un crecimiento de las críticas opositoras. En el entorno presidencial apuntan tanto contra sectores del peronismo como contra dirigentes vinculados al PRO y al expresidente Mauricio Macri.
Desde La Libertad Avanza creen que la campaña presidencial volverá a centrarse más en modelos de país que en candidaturas específicas.
“La discusión es si Javier sí o Javier no”, afirmaron desde el espacio libertario, donde consideran indispensable un segundo mandato de Milei para consolidar las reformas económicas impulsadas desde diciembre de 2023.
Con ese escenario, la conducción política del oficialismo trabaja en acuerdos parlamentarios con gobernadores aliados que podrían transformarse más adelante en alianzas electorales.
El Mundial 2026 aparece así como una fecha política clave. En el Gobierno consideran que el evento deportivo podría funcionar como un punto de inflexión para aliviar tensiones sociales y reorganizar el escenario previo al armado de listas.
Por ahora, el principal interrogante sigue siendo el mismo: si la economía logrará mostrar mejoras suficientes antes de que comience la carrera presidencial hacia 2027.