Por: Berazategui arde: la feroz guerra por el trono de Mussi
La partida de Juan José Mussi en noviembre pasado dinamitó el sosiego oficialista. ¿Quién hereda semejante bastión en la capital nacional del vidrio? Ese vacío de poder en Berazategui abrió una caja de Pandora que amenaza quebrar la eterna hegemonía territorial. Sin aquel armador marcando ritmo, los caciques locales empezaron a tejer alianzas ocultas.
Quien tomó las riendas institucionales fue Carlos Balor, ungido por ser primer concejal electo durante 2023. El flamante intendente bajó la persiana municipal a toda rosca política, asegurando que su único desvelo radica en gestionar diariamente. Esa postura defensiva enfureció a varios dirigentes que quedaron huérfanos de conducción exigiendo contención inmediata.
Del otro lado asoma Patricio, aquel hijo pródigo que gobernó entre 2010 y 2019. Tras un exilio alejado de los reflectores, el heredero volvió al sur del conurbano bonaerense para reclamar lo que considera un derecho dinástico. Semejante retorno encendió alarmas dentro del edificio ubicado sobre calle 14, donde muchos funcionarios actuales respondían directamente bajo sus órdenes pasadas.
Para demostrar fuerza, el exmandatario activó una agenda dinámica y potente. "Se sacó fotos muy sugestivas con referentes importantes", repiten pasillos adentro al comentar encuentros recientes junto a los intendentes de la Tercera Gastón Granados de Ezeiza y Jorge Ferraresi de Avellaneda. Tal volumen busca presionar fuertemente a quienes hoy administran las arcas estatales.
El factor emocional juega su propio partido. Nadie olvida aquel abrazo virtual dedicado por Cristina Fernández de Kirchner el día del deceso paterno. Ese gesto maternal reactivó a un dirigente que hace tiempo sonaba incluso como candidato a gobernador. Aquella vieja ilusión terminó coronando finalmente a Axel Kicillof.
En medio de tanta polarización irrumpió Primero Berazategui, una línea interna dispuesta a dar pelea. Liderados por el exdiputado provincial Mario Giacobbe, junto a Ariel Ramón y Jorge Sívori, patearon un tablero costumbrista. La agrupación exige terminar con "designaciones a dedo" pidiendo "dirimir liderazgos mediante elecciones internas transparentes".
Esta rebeldía cayó pésimo en el riñón del actual alcalde. Según trascendió, días antes del lanzamiento público hubo una tensa reunión a puertas cerradas dentro la Municipalidad. "Fue un encuentro áspero donde no existió acuerdo posible", deslizan fuentes cercanas al espacio disidente. El aparato oficialista rechaza abrir el juego electoral atravesando tamaña debilidad estructural.
La gran incógnita es cuánta tropa retiene realmente aquella familia fundadora tras años de desgaste. Gran parte de la arquitectura armada por el viejo caudillo sostiene hoy el mandato vigente. Toda lealtad conurbana suele ser volátil cuando desaparece el líder principal y los recursos empiezan a escasear.
El distrito emplazado sobre la Autopista Buenos Aires-La Plata se encamina hacia una definición total pensando en 2027. Ya no alcanza con portar algún apellido ilustre ni ostentar sellos institucionales para garantizar obediencias. Quien logre sintetizar estas vertientes divergentes será verdadero dueño del bastión justicialista.
El fallecimiento del histórico armador dejó acéfala la conducción pejotista local.
El actual jefe comunal intenta frenar embates escudándose en pura administración ciudadana.
El hijo del exmandatario regresó buscando recuperar su antiguo territorio forjando apoyos seccionales.
Una nueva agrupación rebelde exige comicios internos para evitar imposiciones forzadas.
Semejante disputa central definirá quién gobernará este polo estratégico sureño próximamente.