La juventud es el motor del relato libertario, y ahora el oficialismo quiere que sea también la dueña de las bancas.
El diputado provincial de La Libertad Avanza (LLA), Pablo Morillo, encendió la mecha del debate político en la Provincia de Buenos Aires al presentar un proyecto de ley que propone reducir drásticamente la edad requerida para acceder al cargo de concejal, permitiendo que cualquier ciudadano de 18 años pueda ser electo en los 135 municipios bonaerenses.
Hoy, la ley fija un piso de 25 años, una barrera que el "mileísmo" considera un resabio de la vieja política que traba el recambio dirigencial.
“Con Milei, los jóvenes vinieron a cambiar la política y este proyecto les abre la puerta para hacerlo desde adentro”, disparó Pablo Morillo, defendiendo con uñas y dientes un texto que busca capitalizar el voto joven que llevó al Presidente de la Nación a la Casa Rosada.
Para el legislador, el Honorable Concejo Deliberante es el ámbito ideal para este desembarco por tratarse de la institución más cercana al vecino de a pie, argumentando que la incorporación de miradas jóvenes fortalecerá la democracia local y devolverá el protagonismo a quienes tienen más por ganar o perder con el futuro del país.
La iniciativa cuenta con el respaldo cerrado del aparato militante de La Libertad Avanza. El coordinador de Juventud del espacio en territorio bonaerense, Sebastián Acuña, salió a marcar la cancha asegurando que el proyecto no hace más que consolidar una realidad que ya se palpa en los distritos, donde cuadros de poco más de 25 años ya ejercen la representación comunal con éxito.
“La Libertad Avanza es un espacio impulsado por jóvenes, donde la juventud empuja, construye y lidera el cambio político en toda la provincia”, enfatizó Sebastián Acuña, intentando apurar el tratamiento legislativo de una ley que promete alterar el mapa de la rosca tradicional.
Sin embargo, desde otros sectores de la juventud política miran el proyecto con cautela. Rocío Tedesco, quien a fines de 2024 se convirtió en la concejal más joven de la provincia al asumir una banca en el Partido de la Costa con 27 años, se mostró a favor de la discusión pero sembró dudas sobre si los 18 años es la edad ideal para cargar con la responsabilidad institucional de legislar.
La actual vicepresidenta de la Juventud Radical bonaerense recordó lo complejo que es para las nuevas generaciones ganar espacios:
“A la dirigencia política le cuesta dejarle lugar a la dirigencia joven: tenemos que entrar a los codazos”.
Asimismo, desmitificó la falta de experiencia al señalar que ningún edil trabaja en soledad ya que "todos los concejales tienen sus equipos de asesores".
La mirada más crítica —y la que anticipa una dura batalla en los bloques de la Legislatura— provino del propio Gobierno Provincial conducido por Axel Kicillof.
La directora de Juventudes bonaerense, Ayelén López, adelantó que si bien acompañarán el debate porque creen en la capacidad de los pibes para gobernar, el proyecto libertario tiene un "vicio de origen" que podría trabar su constitucionalidad. Se trata de una carambola legal de la Ley Orgánica de las Municipalidades: en caso de licencia, renuncia o destitución del intendente, el primer concejal de la lista ganadora debe asumir la conducción del municipio.
“Un concejal puede llegar, bajo ciertas circunstancias, a ser intendente”, advirtió la funcionaria, dejando flotando el interrogante de si la provincia está lista para que un chico de 18 años maneje los hilos de distritos complejos como La Matanza, Lomas de Zamora o La Plata.
Para la funcionaria de la provincia, la propuesta del diputado Pablo Morillo peca de electoralista y descontextualizada. Ayelén López sentenció que la prioridad de la agenda juvenil hoy pasa por el hambre y la falta de oportunidades, y no por el reparto de bancas para la militancia digital. “Hoy estamos hablando de que más del 60% de los pibes y las pibas son pobres; tenemos que priorizar otras discusiones para que esto no quede en una ley vacía”, disparó, chicaneando además al oficialismo nacional al recordar que mientras debaten cargos, el gobierno de Javier Milei le da la espalda a los reclamos y movilizaciones universitarias congelando el financiamiento de las casas de altos estudios.
La propuesta central: El diputado libertario Pablo Morillo presentó un proyecto para bajar de 25 a 18 años la edad mínima para ser concejal en la provincia.
El argumento de LLA: Afirman que busca consolidar el protagonismo de la juventud nativa digital y acelerar la renovación generacional.
El antecedente radical: Rocío Tedesco (UCR) fue la concejal más joven con 27 años en el Partido de la Costa y apoya bajar la edad, aunque duda del piso de 18.
La trampa institucional: Desde el gobierno provincial advierten que la ley podría derivar en que un joven de 18 años termine asumiendo como intendente interino.
Crítica por prioridades: La directora de Juventudes, Ayelén López, denunció que el proyecto es una "propuesta vacía" frente a una pobreza juvenil que supera el 60%.
Conflicto universitario: La oposición liga la discusión al desfinanciamiento nacional de las universidades que moviliza a los estudiantes en toda Argentina.