Mientras los índices socioeconómicos golpean a los sectores medios y comerciales de la Provincia de Buenos Aires y del conurbano bonaerense, las estructuras del Poder Legislativo parecen habitar una realidad paralela de confort y privilegios inalterables.
Una exhaustiva investigación expuso de forma cruda el descontrol en el uso de los fondos públicos del parlamento: durante el bienio 2024-2025, la Cámara de Diputados de la Nación tramitó casi 22 mil pasajes de avión para sus integrantes, acumulando un kilometraje digno de una flota espacial.
Lo escandaloso de la auditoría es que el 47% de esos tramos se destinaron a provincias y centros turísticos que nada tienen que ver con los distritos por los que fueron elegidos para legislar.
Desde el uso de pasajes para familiares directos hasta las insólitas justificaciones de las "millas" acumuladas por los referentes de las principales fuerzas políticas, la trastienda de un sistema que ignora el discurso de la austeridad estatal y cruza de lleno la grieta partidaria.
Lo que encendió la indignación social es que prácticamente la mitad de esos viajes (47%) no se realizaron para que los representantes regresaran a sus provincias de origen, sino para trasladarse a destinos ajenos a su representación o, peor aún, a centros turísticos de alta gama.
El reglamento de la Cámara baja estipula que cada diputado dispone de un cupo mensual de 10 tramos aéreos nominados e intransferibles y otros 10 denominados "innominados", que pueden ser transferidos a terceros.
Este bache reglamentario permite que el sistema funcione como una caja de favores familiares y políticos. La diputada salteña Gabriela Flores (La Libertad Avanza) admitió sin tapujos haber entregado pasajes oficiales a su hijo para uso estrictamente personal.
En una sintonía similar, se reveló que una de las legisladoras con más millas acumuladas a destinos turísticos, Agustina Propato (Unión por la Patria), habría cedido de forma sistemática sus tickets aéreos oficiales a su pareja, el exsecretario de Seguridad nacional y actual senador bonaerense Sergio Berni, para facilitarle los traslados hacia la ciudad de San Carlos de Bariloche, donde el dirigente se encuentra radicado.
Al analizar el podio de los legisladores que más viajaron por fuera de sus distritos electorales, los nombres vinculados al oficialismo nacional y a los bloques aliados quedaron en la primera línea de exposición pública.
El ranking de kilómetros acumulados en "territorio ajeno" lo lidera el diputado de la Ciudad de Buenos Aires por La Libertad Avanza, Damián Arabia.
El dirigente apadrinado políticamente por Patricia Bullrich consumió 55 pasajes oficiales para recorrer 61.800 kilómetros, registrando frecuentes vuelos hacia Tucumán, Mendoza y la Patagonia. Ante la consulta periodística, Arabia ensayó una particular defensa federal:
“Soy diputado nacional y mi jurisdicción es todo el país. Si se calculan 50 tramos, apenas implicarían haber ido una sola vez a cada provincia en todo mi mandato”, argumentó, justificando sus desembarcos en la Triple Frontera y el sur argentino por "tareas de fiscalización".
El segundo lugar de la nómina de vuelos no justificados por cercanía territorial fue para Fernanda Araujo (diputada de CABA por LLA, con mandato cumplido), quien sumó 52.300 kilómetros distribuidos en 43 pasajes oficiales, con escalas recurrentes en Chaco, Jujuy y El Calafate.
La exlegisladora justificó el gasto alegando que, debido a su rol en la Comisión de Familiares de caídos en Malvinas, los pasajes fueron cedidos para el traslado de familiares de héroes a diversos homenajes.
El podio lo completó el legislador santacruceño José Luis Garrido (del bloque Por Santa Cruz, alineado con el gobernador Claudio Vidal), quien solicitó 66 pasajes oficiales —equivalentes a 43.000 kilómetros— para volar de forma exclusiva desde y hacia la provincia de Córdoba, el mismo destino predilecto que utilizó la exdiatada porteña Carla Carrizo (Democracia para Siempre) argumentando razones de índole de salud familiar.
El desglose de los datos oficiales arrojó una preferencia indiscutible de los legisladores por las plazas turísticas más cotizadas de la Argentina, siempre bajo el paraguas del financiamiento estatal.
Durante el período auditado, Bariloche concentró 156 pasajes emitidos por el Congreso, seguida por Puerto Iguazú (79), El Calafate (50) y la zona de Chapelco (26).
En este rubro, la diputada bonaerense Agustina Propato picó en punta con 54 pasajes solicitados, de los cuales 42 tuvieron como destino la ciudad rionegrina.
La lista de habitués a los destinos de montaña y cataratas se completa con la exdiatada jujeña Natalia Sarapura (UCR), quien tramitó 20 pasajes para Iguazú, y el exsecretario de Medios del PRO, Hernán Lombardi, quien utilizó el cupo oficial para viajar recurrentemente a Chapelco antes de presentar su renuncia a la banca en marzo de 2025.
[Millas oficiales fuera de jurisdicción por Diputado (2024-2025)]
Damián Arabia (LLA - CABA) ============================== 61.800 km (55 pasajes)
Fernanda Araujo (LLA - CABA) ========================= 52.300 km (43 pasajes)
José Luis Garrido (Por S. Cruz) ===================== 43.000 km (66 pasajes)
Carla Carrizo (DpS - CABA) ===================== 43.000 km (54 pasajes)
Mónica Ferreyra (LLA - CABA) ============== 29.500 km (36 pasajes)
La persistencia de estas prácticas demuestra que las mañas en la administración de las cajas parlamentarias no discriminan signos políticos ni periodos históricos.
Asimismo se recordó que este mismo festival de órdenes de pasajes emitidos a destinos satélites o vacacionales ya se había verificado de forma idéntica durante los años 2020, 2021 y 2022, bajo el mandato presidencial de Alberto Fernández.
A pesar de las promesas de transparentar los bienes del Estado y de cortar los privilegios de lo que el oficialismo denomina "la casta", la corporación política de todos los colores partidarios sigue usufructuando los baches de una reglamentación interna que les permite volar gratis a costa de las arcas públicas, confirmando que la austeridad es un discurso aplicable únicamente para el bolsillo del ciudadano de a pie.
Kilometraje récord: Los diputados nacionales usaron casi 22 mil pasajes oficiales en dos años, el equivalente a dar 450 vueltas al mundo.
Falta de arraigo: El 47% del total de los pasajes se usaron para viajar a provincias distintas a las que representan los legisladores.
El bache legal: Cada mes reciben 10 tramos innominados que pueden transferirse libremente a familiares, amigos o asesores.
Fuego cruzado: Damián Arabia (LLA) lidera el ranking individual con más de 61.800 kilómetros recorridos fuera de su jurisdicción.
Destinos VIP: Las ciudades de Bariloche (156 vuelos) y Puerto Iguazú (79 vuelos) fueron los puntos geográficos más requeridos por los legisladores.
Doble vara: Se comprobaron cesiones de pasajes a familiares directos de las diputadas Gabriela Flores (LLA) y Agustina Propato (UxP).