El tablero político entró en ebullición. Mientras en la Casa Rosada las internas entre "Las Fuerzas del Cielo" y los sectores territoriales se dirimen con carpetazos y hasta peleas físicas, Mauricio Macri decidió dejar de ser el espectador pasivo de la caída libertaria.
Desde Mendoza, el líder del PRO lanzó una señal de largada que resuena con un mensaje inequívoco: "A prepararse porque viene el próximo paso".
La jugada maestra del ex mandatario no es solo ideológica, sino estratégica: recolectar el capital político de figuras que fueron fundamentales para el nacimiento de la gestión Milei pero que terminaron desterradas por el "filtro" implacable de Karina Milei.
Con el relanzamiento del PRO en Mendoza y la sorpresiva reaparición de Gabriela Michetti —quien busca capitalizar la nostalgia de la gestión 2015-2019 frente a la inestabilidad de Villarruel—, Macri inició una "ambulancia" política de alto vuelo.
El objetivo es ambicioso: sumar a ex funcionarios de primera línea como Guillermo Francos, Diana Mondino y Ramiro Marra para disputar el voto libertario y provincializar la oposición de cara al 2027.
La reaparición de Gabriela Michetti no es un dato menor. En el mundo amarillo la leen como una declaración de principios frente a Victoria Villarruel, a quien Macri observa con una mezcla de desconfianza y cálculo político, buscando en Michetti una imagen de institucionalidad que contraste con la rebeldía de la actual Vicepresidenta.
"Sacamos a pasear a los fantasmas" es la frase de cabecera que circula en el PRO, celebrando que por fin Mauricio encontró al "outsider" de la ética política que tanto le faltaba para diferenciarse del caos libertario.
La lista de los "nombres propios" que Macri busca integrar en este polo de derecha es un catálogo de los fracasos y las expulsiones del mileísmo:
Guillermo Francos: El ex jefe de Gabinete, quien terminó su relación con Milei en condiciones de extrema tensión, ya se mueve con intenciones de disputar la gobernación bonaerense, un bastión donde el PRO tiene mucho para decir.
Diana Mondino: La ex canciller, que salió del Gobierno tras la polémica por el caso Libra —la misma estafa que hoy salpica a la cúpula de LLA—, es vista como una carta ganadora para Córdoba, donde el peso de Llaryora comienza a desplazar al libertarismo.
Ramiro Marra: Si bien es uno de los fundadores de LLA, el "desplante" de Karina Milei lo dejó afuera de las estructuras decisorias. Su peso en la Ciudad y su capacidad de movilización en el Conurbano lo convierten en una pieza codiciada si el plan de Francos no termina de cuajar.
La disputa es total. Mientras Sebastián Pareja intenta sostener el territorio bonaerense ante el embate de los "chicos del cielo" (los seguidores de Caputo), el desorden interno llegó a las trompadas en los barrios.
La "Choripaneada por la Libertad" de Ramón "Nene" Vera es solo la punta del iceberg de una estructura que se está desmoronando a nivel local. Macri, un experto en supervivencia política, huele sangre: sabe que el desencanto de los militantes libertarios no se irá a casa, sino que buscará un nuevo hogar bajo su ala protectora.
El armado de Macri no solo busca restar votos, sino instalar la idea de que Milei es un proyecto de ciclo corto. Al mostrarse como la opción "ordenada" frente a la "anarquía institucional" de LLA, el PRO intenta reposicionarse como la única fuerza capaz de sostener una derecha que pueda gobernar sin terminar en un escándalo judicial cada semana. La gran pregunta es si el electorado libertario, que votó contra "la casta", estará dispuesto a volver a las manos de su mentor original.
La estrategia de Macri es clara: capitalizar el desgaste de un gobierno que hace dos meses no gestiona nada y que se consume en su propia interna. Si la economía no da señales de alivio rápido y si la justicia avanza contra el círculo íntimo del Presidente por la estafa Libra, el "Operativo Fantasmas" podría convertirse, más temprano que tarde, en la principal fuerza de oposición del país, dejando a Javier Milei solo en su barco, tal como advirtió Macri.
La ambulancia PRO: Macri busca absorber a todos los funcionarios y figuras clave que fueron despedidos o ninguneados por Karina Milei.
El factor Michetti: Un regreso estratégico para confrontar con la figura de Villarruel y atraer al votante conservador que busca institucionalidad.
Candidatos en danza: Guillermo Francos (Bs. As.), Diana Mondino (Córdoba) y Ramiro Marra (CABA) son las piezas que Macri quiere en su tablero.
El frente bonaerense: La guerra entre Pareja y el caputismo (Fuerzas del Cielo) está fragmentando al oficialismo, facilitando el trabajo de cooptación macrista.
El mensaje a la tropa: Macri ya no se asume como aliado, sino como el opositor que espera el momento para "el próximo paso".
Crisis interna libertaria: Los choques de puño y las provocaciones públicas demuestran que LLA ya no es un partido, sino una sumatoria de tribus en guerra.