Una encuesta reciente de la consultora Atlas Intel sacudió el escenario político al otorgarle a Myriam Bregman un 46% de imagen positiva frente a un 45% de negativa.
Aunque el diferencial de +1% pueda parecer estrecho, la convierte en la dirigente política mejor posicionada de Argentina en la actualidad. El contraste con las principales figuras del oficialismo y la oposición tradicional es demoledor:
Este escenario abre un interrogante crucial en el tablero político de 2026: ¿El crecimiento de la referente de la izquierda es un dolor de cabeza mayor para Javier Milei o para Axel Kicillof?
| Dirigente Político | Imagen Diferencial |
| Myriam Bregman | +1% |
| Axel Kicillof | -15% |
| Patricia Bullrich | -25% |
| Javier Milei | -28% |
Por su parte, la consultora Management & Fit detectó que la imagen negativa de Milei subió seis puntos, mientras que Bregman logró incrementar en mayo 8 puntos su imagen positiva y solo 4 la negativa.
Mariel Fornoni, directora de la firma, explica que "Bregman se puso muy dura con la corrupción y eso interpela a los votantes de Milei", rompiendo la polarización tradicional.
A primera vista, el más perjudicado por esta oleada parecería ser el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien comparte ciertas banderas ideológicas con la diputada de izquierda.
Lucas Romero, director de Synopsis, señala que Bregman "dice cosas que pueden caer simpáticas al votante peronista; cosas que en el kirchnerismo quisieran que dijera Kicillof".
No obstante, advierte que si el gobernador se radicalizara hacia esas posturas, terminaría "entregándole la elección a Milei".
La gran diferencia radica en la naturaleza del votante:
Fidelidad estratégica: Para Romero, el votante disponible para Kicillof posee una visión más estratégica que el de derecha, lo que tiende a ordenar el voto útil en favor del peronismo de cara a las elecciones generales.
El frente interno roto: La mayor debilidad de Kicillof no viene de la izquierda, sino de su propio espacio. A diferencia de 2019, cuando Cristina Kirchner funcionó como un dique de contención para el progresismo desencantado, hoy la exvicepresidenta no cumple ese rol e incluso critica públicamente al principal candidato del espacio.
"El peronismo va a ganar si logra capturar al progresismo que se fue a Juntos por el Cambio".
A pesar del impacto de los datos, analistas como Gustavo Córdoba (director de Zubán-Córdoba) remarcan que Bregman funciona como un "aspiracional de la clase media progresista" con excelente discurso, pero con severas restricciones territoriales: sus mejores números se concentran en la Ciudad de Buenos Aires y no representa, por ahora, un fenómeno electoral masivo.
De hecho, Córdoba pone en duda que sectores como el "voto Rappi" —claves en el triunfo libertario de 2023— migren directamente hacia la izquierda: "O le sigue creyendo al gobierno o se queda en la casa. No va a votar otra opción".
Ahí radica el verdadero peligro para Javier Milei. Si los desencantados deciden ausentarse en las urnas de octubre, el oficialismo sufrirá un golpe letal.
Como ocurrió en los comicios provinciales de 2025, la baja participación es el peor enemigo libertario: un 80% de asistencia es una excelente noticia para la Casa Rosada; menos del 70% podría significar el principio del fin de su mayoría legislativa.
Diferencial histórico: Bregman lidera el ranking de imagen nacional, superando a Milei, Bullrich y Kicillof en términos de aceptación neta.
Discurso anticorrupción: La firmeza de la diputada frente a los escándalos de corrupción comenzó a perforar y atraer a votantes blandos de la Libertad Avanza.
El techo electoral: Analistas coinciden en que las propuestas históricas de la izquierda mantienen un límite de adopción en comparación con el fenómeno que construyó Milei en 2023.
La trampa de la abstención: El principal riesgo para el oficialismo no es que sus votantes migren a la izquierda, sino que decidan no ir a votar, repitiendo el escenario apático de 2025.