Armando Cavalieri maneja el gremio de empleados de comercio de Argentina como si fuera un feudo intocable, desde hace cuatro décadas. Lejos de las góndolas y las cajas registradoras, el secretario general disfruta de un club de campo en Lobos y estancias en Roque Pérez. Su patrimonio incluye una cerealera, emprendimientos deportivos, restaurantes de lujo por el mundo, inmobiliarias y hasta un tambo propio. Esa opulencia se financia sistemáticamente con la sangre de miles de trabajadores precarizados.
Su foja de servicios es un monumento gigantesco al espanto y la supervivencia política. Durante la dictadura militar cultivó amistades estrechas con Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti. Aquellos vínculos de plomo le permitieron silenciar los reclamos de la base obrera y perpetuarse en un sillón que jamás soltó. Siempre funcionó como un oficialista empedernido por puro instinto de conservación.
La impunidad del autodenominado "Gitano" no tiene límites legales ni frenos morales. Cuando el periodista Edgardo Zunino investigó su crecimiento patrimonial desmedido, la respuesta sindical fue una amenaza directa: prometieron tirarlo al Riachuelo. Por ese apriete mafioso debió enfrentar un juicio oral en 1999, pero la balanza de la Justicia siempre termina inclinándose hacia el lado del poder permanente.
El mayor escándalo económico que lo salpica es la causa de la financiera cordobesa CBI Cordubensis. Allí se investigó una monumental estafa donde la obra social mercantil lavaba supuestamente unos 300 millones de dólares anuales. Mediante empresas fantasma como Halabo S.A. y Jotemi S.A., desviaron fondos incalculables utilizando cheques irregulares. Ese dinero representaba el aporte mensual de los afiliados enfermos.
Hoy, este mismo dirigente es la pieza clave del gobierno nacional para domesticar al movimiento obrero. Javier Milei utiliza al titular de comercio como su propio Caballo de Troya para fracturar la unidad sindical desde adentro. El presidente anticasta encontró en el burócrata más cuestionado de la historia a un aliado estratégico perfecto. Juntos cocinaron un pacto laboral que resulta una condena de hambre.
Los números oficiales de este reciente acuerdo exponen una traición imperdonable hacia las familias mercantiles. Cavalieri acaba de firmar un incremento irrisorio del 1,7 por ciento mensual para el trimestre, cuando la inflación real estimada ronda los tres puntos. A cambio de esa brutal licuación salarial, la Casa Rosada garantiza que absolutamente nadie auditará las cuentas oscuras de OSECAC.
La telaraña de complicidades no termina en la ciudad capital, sino que se extiende fuertemente hacia La Plata. Axel Kicillof sobreactúa profunda indignación televisiva contra el modelo libertario, pero en los hechos cogobierna con idénticos actores sindicales. El mandatario provincial necesita comprar paz social territorial y para lograrlo decide abrirle las puertas del Estado a la resaca gremial.
El Ministerio de Trabajo bonaerense funciona hoy como una guarida para pagar turbios favores políticos. Walter Correa le regaló un cargo jerárquico a Romina Santana, asegurando protección total con plata de los contribuyentes. Esta mujer abandonó sus funciones en el sindicato platense para saltar velozmente a un cómodo despacho público sin demostrar ningún tipo de pudor.

Romina Santana (a quién señalan como la "joven amante" del Gitano Cavalieri, de 94 años), es concejal de La Plata y no dejará su banca para ocupar el lugar de viceministra provincial. Cobrará por cuatro ventanillas "la Romi": como concejal platense, como viceministra provincial, como subsecretaria General del Sindicato de Empleados de Comercio de La Plata y como secretaria de Relaciones Institucionales de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT).
No existe ninguna verdadera contradicción ideológica en esta violenta y letal trilogía corporativa. Para personajes oscuros como Cavalieri, ser socio estratégico de Milei en Nación y aliado de Kicillof en Provincia es simplemente un negocio. Uno le asegura la ansiada impunidad judicial y el otro le financia íntegramente su tropa militante. La polarización mediática es pura ficción para distraer a la gente.
Lo que tenés que saber para entender este tema:
El titular del gremio administra estancias en Lobos, campos en Roque Pérez y empresas agropecuarias millonarias.
La Justicia investigó a la obra social por lavar fondos multimillonarios mediante la financiera CBI Cordubensis.
El sindicato entregó el poder adquisitivo firmando subas salariales del 1,7 por ciento avaladas por el gobierno nacional.
La administración provincial utiliza la cartera laboral de Walter Correa para refugiar dirigentes desplazados con sueldos públicos.