El documento elaborado por Daletto liquida el argumento de la escasez generalizada en el territorio bonaerense.
Las planillas demuestran que durante el año 2025, la provincia de Buenos Aires experimentó un crecimiento real del 3,9% en las transferencias automáticas nacionales y una mejora del 1,7% en la recaudación propia de ARBA.
Sin embargo, en el mismo período, las transferencias hacia los intendentes cayeron un 1,6% en términos reales.
Lejos de corregirse, el torniquete sobre el interior bonaerense se profundizó de manera alarmante en los primeros tres meses de este 2026:
Recaudación de ARBA: Se mantiene en terreno positivo con una suba del 2,1% real.
Transferencias nacionales automáticas: Registran un retroceso del 5,1% real.
Goteo a los municipios: Sufre una caída libre del 3,8% en términos reales.
"La crisis se profundiza. Las transferencias nacionales automáticas registran una caída real del 5,1%, la recaudación propia de ARBA se mantiene positiva en un 2,1% real, pero las transferencias a los municipios siguen en caída libre: 3,8% real".
Mientras los fondos que entran a las arcas del gobernador Axel Kicillof suben gracias al esfuerzo de los contribuyentes, las transferencias automáticas hacia los 135 municipios caen en picada.
La investigación desnudó un feroz cuestionamiento a la gestión provincial por dejar a las intendencias al borde de la quiebra para sostener la caja política de La Plata.
El análisis del exlegislador va al hueso de la ingeniería contable de la Gobernación.
Si al reparto de los recursos nacionales se le quitan los parches y "atados con alambre" que no entran formalmente en la coparticipación federal ordinaria —tales como el Fondo de Financiamiento Educativo o el Fondo de Compensación del Consenso Fiscal—, la verdadera situación de las transferencias nacionales del primer trimestre de 2026 arroja una caída catastrófica del 30,3%.
Este escenario de pinzas, que combina el segundo mandato de Kicillof con los dos primeros años de gestión de Javier Milei (2023-2025), ya le costó a los jefes comunales una pérdida real acumulada del 3,7% en sus recursos básicos, arrastrando una inercia negativa que venía golpeando las economías locales desde el bienio anterior.
Frente a lo que calificó como una "tormenta perfecta" que empuja lentamente a las intendencias a la cesación de pagos y les impide cumplir con sus obligaciones más elementales con los vecinos, Daletto exigió reformas urgentes.
El proyecto propone la creación inmediata de un Fondo de Compensación Permanente a los Municipios.
Este instrumento equivaldría exactamente al 16,14% de la totalidad de las transferencias, compensaciones o fondos extrapresupuestarios de origen nacional que reciba la Provincia y que hoy quedan fuera del régimen general de coparticipación automática.
Para evitar el favoritismo político del que suele abusar el Poder Ejecutivo provincial, el fondo se distribuiría por ley de manera obligatoria mediante el Coeficiente Único de Distribución (CUD).
Disparidad escandalosa: La Provincia embolsa más fondos por ARBA (+2,1%), pero le transfiere menos a los intendentes (-3,8%) en lo que va de 2026.
La trampa del recorte: Excluyendo los fondos especiales, el derrumbe real de las partidas nacionales araña el 30,3% en el inicio del año.
Pérdida histórica: En la suma de los mandatos cruzados Milei-Kicillof, los municipios ya perdieron el 3,7% de su poder de fuego fiscal.
Fondo permanente: La oposición busca blindar el 16,14% de los fondos discrecionales de Nación para repartirlos por goteo automático a las comunas.