La empresa, controlada por el cuestionado Grupo London Supply, acaba de quedarse con un privilegio regulatorio que en el país estaba reservado exclusivamente para Aerolíneas Argentinas: la habilitación para operar en los cielos de la Unión Europea.
Sin embargo, detrás del festejo corporativo se esconde un hilo conductor paradójico; la misma flota que floreció a la sombra de los peores escándalos de corrupción y narcotráfico del kirchnerismo en Entre Ríos, hoy vuela al primer mundo gracias al lobby directo y los trajes normativos diseñados en las oficinas del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
El presente dorado de Pacific Ocean en Europa contrasta de forma violenta con su historial en los tribunales locales.
Los archivos del Tribunal de Cuentas de la provincia de Entre Ríos documentan de forma inapelable el mecanismo de contratación irregular y desvío de fondos millonarios que la empresa montó durante la gobernación del condenado Sergio Urribarri.
Las auditorías comprobaron una estafa burda: un esquema de simulación de contratos con carácter retroactivo. La firma registraba y cobraba vuelos políticos supuestamente iniciados en el año 2012.
Aunque los papeles formales se fabricaban recién en 2015 con el único propósito de justificar el drenaje de las arcas públicas para financiar el traslado discrecional de la dirigencia partidaria.
Eran épocas oscuras en las que el poder político entrerriano rozaba el submundo criminal, marcadas a fuego por un hito policial de 2014: la detención del chofer oficial de la gobernación, Marcelo Alejandro Acosta, mientras transportaba un cargamento de 20 kilos de cocaína a bordo de un vehículo oficial del Estado provincial.
Mientras la política se hundía en el fango judicial, la flota aérea privada se blindaba contra el costo reputacional, lista para reciclarse con el cambio de signo político.
La llegada de La Libertad Avanza al poder, lejos de recortar los beneficios de estos empresarios satélites del Estado, les aceitó los motores.
Según revelaron registros, que se pudo tener acceso, el presidente de Pacific Ocean SA, Diego Federico Pasquariello, mantuvo canales de diálogo e intensas gestiones de lobby directamente con el ministro Federico Sturzenegger.
Este aceitado vínculo se tradujo en modificaciones quirúrgicas de las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil (RAAC) que maniataron el poder de control de la ANAC.
Estas medidas de flexibilización le permitieron a la firma del Grupo London Supply multiplicar de forma exponencial sus ganancias y su velocidad comercial en el mercado doméstico, utilizándolo como el trampolín perfecto para obtener la bendición de la Unión Europea.
"De los vínculos narcos de Urribarri a las oficinas de Sturzenegger hay un solo hilo conductor referente al hecho de que el dinero no tiene ideología. Mientras el gobierno actual desregula los cielos en nombre de la libertad, lo único que vuela alto es el capitalismo de amigos".
La habilitación VIP: Obtuvo la autorización TCO de la EASA europea, un estatus que en Argentina solo tenía Aerolíneas Argentinas.
El dueño: Está controlada por el poderoso Grupo London Supply, especialista en usufructuar mercados regulados y concesiones estatales.
El antecedente entrerriano: El Tribunal de Cuentas demostró que fraguaron contratos retroactivos de 2012 a 2015 para Urribarri.
La paradoja libertaria: El Gobierno pregona el fin de las prebendas, pero las leyes de Sturzenegger terminaron beneficiando a la estructura que financió a la casta más rancia.