jueves 4 de junio de 2026 - Edición Nº5570

Política | 4 Jun

Su primer gobierno sigue siendo uno de los períodos más influyentes

El día que cambió todo: a 80 años de la asunción de Perón y el nacimiento de la Argentina obrera

12:49 |En esta nota especial de PrimeraPágina.info, repasamos las transformaciones estructurales de una gestión que redefinió el rol del Estado y el protagonismo popular.


El calendario histórico argentino marca una fecha de profunda significación política en este 2026.

Se cumplen exactamente ocho décadas desde aquel 4 de junio de 1946, el día en que el general Juan Domingo Perón asumió por primera vez la Presidencia de la Nación tras consagrarse en las elecciones del 24 de febrero de ese mismo año.

A 80 años de aquel acontecimiento, las reformas políticas, sociales y económicas introducidas durante ese mandato fundacional no solo continúan siendo objeto de intensos debates teóricos, sino que siguen constituyendo el núcleo de la identidad política contemporánea y del concepto de justicia social en el país.


El nacimiento de la base obrera y el salto al poder


​La llegada de Juan Domingo Perón a la máxima magistratura del Estado fue el corolario de un acelerado proceso de acumulación política que tuvo como dinamizadores esenciales a los trabajadores organizados, las estructuras sindicales y los sectores populares.

Desde su rol previo al frente de la entonces Secretaría de Trabajo y Previsión, Perón había edificado una arquitectura de medidas laborales orientadas a robustecer los derechos de los asalariados y dignificar sus condiciones de vida.

Ese lazo de representación inédito se tradujo en una base de apoyo popular de una fidelidad absoluta, la cual resultó determinante para inclinar la balanza a su favor en las urnas de febrero.

​Una vez instalado en el Sillón de Rivadavia, el nuevo gobierno profundizó de forma drástica la ampliación de los derechos de la clase trabajadora.

El modelo peronista colocó al factor trabajo como el vector central de la organización económica y social de la República, institucionalizando políticas estructurales que transformaron la cotidianidad de millones de familias:

Convenios colectivos de trabajo y estabilidad laboral.

​Vacaciones pagas y regímenes de licencias obligatorias.

​Mejoras salariales generalizadas y esquemas de protección social y jubilatoria.

​Estas herramientas distributivas permitieron una vertiginosa recuperación del poder adquisitivo de las mayorías, propiciando la consolidación de una clase obrera con una creciente e irreversible participación en las decisiones políticas y económicas del país.


Industrialización por sustitución y la Constitución de 1949


​En el plano económico, la primera presidencia de Perón rompió con el histórico modelo agroexportador dependiente e inauguró una ambiciosa estrategia de industrialización por sustitución de importaciones.

El gran instrumento de esta transformación fue el Primer Plan Quinquenal, mediante el cual el Estado asumió una centralidad absoluta en la planificación económica, direccionando cuantiosas inversiones hacia la infraestructura energética y de transporte, promoviendo el desarrollo manufacturero local y avanzando decididamente en la nacionalización de áreas y servicios públicos estratégicos.

Pilares de la Estrategia Económica de 1946

  • Industrialización: Impulso a las manufacturas locales para sustituir importaciones básicas.
  • Nacionalizaciones: Recuperación estatal de los servicios públicos y áreas estratégicas.
  • Regulación Externa: Creación de organismos estatales para regular el comercio exterior.
  • Mercado Interno: Estímulo a la producción

Este andamiaje de soberanía económica se complementó con la creación de organismos estatales de regulación del comercio exterior y la expansión de empresas públicas. El nuevo orden social e institucional quedó cristalizado en la histórica Reforma Constitucional de 1949. Aquel texto de vanguardia jurídica incorporó los derechos de segunda generación —sociales, económicos y laborales— y redefinió las bases soberanas sobre los recursos naturales, convirtiéndose en uno de los debates doctrinarios más trascendentes del siglo XX.


Conquistas políticas: El voto femenino y la movilidad social


​Ningún análisis del primer peronismo está completo sin dimensionar la profunda revolución que significó la ampliación de los derechos políticos.

La sanción en 1947 de la ley que reconoció el sufragio femenino —conquistada tras una intensa campaña política liderada por Eva Perón— transformó para siempre la democracia argentina.

A partir de ese hito, millones de mujeres se incorporaron al padrón electoral, obteniendo el derecho a elegir a sus gobernantes y a ser elegidas para ocupar cargos públicos, modificando la fisonomía del sistema de representación nacional.

​El acceso democrático a la educación superior tuvo su punto culminante en este período con la consagración de la gratuidad universitaria, una medida que abrió las aulas de las casas de altos estudios a los hijos de los trabajadores.

​En sintonía con la expansión educativa y la multiplicación de la matrícula escolar, la asistencia social adoptó una dimensión estatal inédita.

Lejos de la beneficencia tradicional, los programas de bienestar destinados a familias trabajadoras, jubilados y comunidades vulnerables cimentaron una estructura de movilidad social ascendente.

Esta red de contención institucionalizada transformó el concepto abstracto de justicia social en una realidad material palpable, erigiéndose en el principal legado que los partidarios del movimiento reivindican ocho décadas después.

Para sus detractores históricos, aquellas medidas abrieron un canal de debate sobre la concentración del poder. Sin embargo, a 80 años de aquel 4 de junio, nadie puede negar que las decisiones tomadas en ese trienio fundacional siguen rigiendo las discusiones contemporáneas sobre el rol que debe ocupar el Estado en la felicidad del pueblo.


Las claves del legado de la primera presidencia de Perón

  • El hito inicial: El 4 de junio de 1946 Juan Domingo Perón asumió su primer mandato tras ganar los comicios de febrero.
  • Dignidad laboral: Institucionalizó las vacaciones pagas, el aguinaldo, las jubilaciones y los convenios colectivos como pilares del modelo.
  • ​Soberanía económica: Desarrolló el Primer Plan Quinquenal, nacionalizó servicios estratégicos y fomentó la industria nacional.
  • Derechos políticos: En 1947, con el impulso de Evita, se aprobó el sufragio femenino, incorporando a las mujeres a la vida democrática.
  • ​Justicia social: Implementó la gratuidad universitaria y planes de asistencia masivos que garantizaron la movilidad social ascendente.
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