El peronismo nacional, sumergido en una crisis de liderazgos sin precedentes y a las puertas de cumplir un año de la detención de Cristina Kirchner, pateó el tablero de las estrategias electorales de cara a las presidenciales de 2027.
El jefe del bloque peronista en el Senado, José Mayans, sorprendió al arco político al elogiar abiertamente a la referente del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, y plantear de forma explícita la necesidad de construir esquemas de coincidencia programática con los sectores trotskistas para enfrentar el programa de Javier Milei.
Las declaraciones de José Mayans dinamitaron la modorra de la discusión interna del PJ al reconocer el "mérito propio" y la trayectoria de lucha parlamentaria de la dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS).
El senador formoseño evitó de forma deliberada descartar una confluencia electoral y aseguró tener "muchas coincidencias con respecto al rechazo de las políticas públicas de Milei".
Para justificar este acercamiento contra natura, el legislador peronista recurrió a la historia partidaria, apelando al concepto de “democracia integral” que Juan Domingo Perón acuñó durante su tercer mandato presidencial para defender la articulación con otros partidos.
Según detalló el jefe de la bancada de senadores, los puntos de encuentro para estructurar una agenda común opositora no son abstractos, sino que remiten a pilares sensibles de la realidad nacional:
El sistema educativo y la defensa de la universidad pública.
La salud pública, la ciencia y la tecnología.
El fuerte rechazo al endeudamiento nacional y de las provincias.
Este giro pragmático de Mayans coincide con una primavera estadística para Bregman en los relevamientos de opinión pública de este 2026.
Además del inédito 12% que le otorgó la consultora Mide, la firma brasileña Atlas Intel la ubicó al frente de su ranking de imagen con un 46% de ponderación positiva frente a un 47% de rechazo.
Estudios de las consultoras Tendencias (43 puntos) y Zentrix (45,9 puntos) confirman la consolidación de la diputada nacional como la figura más nítida de la oposición, un fenómeno que el propio Javier Milei alimentó en marzo pasado durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso al atacarla directamente desde el atril presidencial con su ya famosa frase: “¿Qué te pasa, Chilindrina troska?”.
El sorpresivo llamado de Mayans a la izquierda es también un síntoma del estado de parálisis y fragmentación que atraviesa el peronismo, que sigue sin resolver sus liderazgos ni su estrategia de cara a las urnas.
El espacio se encuentra sumido en un fuerte debate sobre si mantener la conducción bajo la órbita de Cristina Kirchner o forzar una renovación.
La tensión alcanzará su punto de ebullición en dos semanas, cuando se cumpla el primer año de la detención de la ex presidenta.
Para esa fecha, La Cámpora y el kirchnerismo duro preparan una serie de actividades masivas que prometen profundizar la brecha con los sectores moderados del movimiento.
En este tablero de ajedrez disfuncional, las líneas de fractura interna se multiplican en varias terminales:
Axel Kicillof y su MDF: El gobernador bonaerense, a través del Movimiento Derecho al Futuro, rechaza la condena de la causa Vialidad pero mantiene una marcada distancia política del núcleo duro de Cristina Kirchner.
La ambulancia de Sergio Uñac: El senador y exgobernador sanjuanino prepara una inminente recorrida nacional con la premisa de erigirse como la opción de renovación federal dentro del PJ.
Los otros aspirantes: Sergio Massa, Juan Grabois y el riojano Ricardo Quintela —quien ya desafió y perdió la conducción partidaria contra CFK en 2024— siguen moviendo sus piezas para intentar incidir en la reconfiguración final del espacio.
El guiño: José Mayans propuso "buscar esquemas de coincidencia" con Myriam Bregman para armar un frente anti-Milei en 2027.
El argumento: El senador defendió el acercamiento basándose en el concepto peronista de "democracia integral" y el rechazo al ajuste libertario.
Bregman en alza: La izquierda acumula mediciones históricas, alcanzando el 12% de intención de voto y hasta 46% de imagen positiva en Atlas Intel.
Peronismo en crisis: El PJ debate su conducción a pocos días de cumplirse un año del encarcelamiento de Cristina Kirchner.
Guerra de tribus: Kicillof se distancia del kirchnerismo duro mientras Sergio Uñac lanza una gira nacional para disputar el partido.