martes 14 de julio de 2026 - Edición Nº5610

Política | 9 Jun

Hizo un desprecio a la Jefatura de Gobierno

La eterna candidata: la obsesión presidencial de Patricia Bullrich que vuelve a amenazar los planes de Milei

Con la mirada fija en las elecciones presidenciales de 2027, Bullrich admitió ante su entorno más íntimo que se encuentra ante su última oportunidad histórica. “Me queda un solo tiro y quiero jugar arriba, aunque pierda”, confesó. En esta crónica analítica de PrimeraPágina.info, desarmamos el repliegue estratégico de una candidatura nacida de la pura obsesión.


La interna de cara al 2027 ya se juega a cielo abierto. Patricia Bullrich le notificó a Jorge Macri que se corre de la discusión porteña porque su único objetivo es volver a competir por la Presidencia de la Nación, argumentando que no gastó cinco décadas de militancia para gestionar el alumbrado, barrido y limpieza de la Capital.

El ajedrez político nacional asiste a un nuevo y previsible capítulo del pragmatismo sin límites en este 2026.

En un crudo sinceramiento ante el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, la senadora "camaleona" Patricia Bullrich dinamitó cualquier posibilidad de competir por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con una frase lapidaria:

“No hice 50 años de política para terminar cambiando veredas”.

Detrás del alivio transitorio que esta decisión le genera a la gestión macrista en el ámbito porteño, se esconde la peligrosa persistencia de una dirigente que, financiada por el establishment económico, vuelve a anteponer sus ambiciones personales de revancha por encima de la estabilidad de la propia coalición que hoy integra.


El desprecio a la gestión vecinal y la confesión del "último tiro"


El portazo de Patricia Bullrich a las aspiraciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no solo reconfiguró el escenario de candidaturas, sino que dejó expuesto el desdén con el que la actual senadora observa la gestión de cercanía.

Durante el encuentro reservado que mantuvo días atrás con Jorge Macri, Bullrich recordó que en 2023 ya le había rechazado una oferta idéntica a Horacio Rodríguez Larreta, quien intentaba correrla de la escena nacional ofreciéndole "el oro y el moro" para que bajara su postulación presidencial.

“Me dijo 'Yo voy de presidente y vos de jefa de Gobierno y después venís vos'. Yo le dije que no. Y ahora, menos”, disparó ratificando su inquebrantable intransigencia.

La sentencia de la dirigente libertaria desnudó una urgencia netamente biológica y política. Consciente de que el tren del poder central pasa por última vez, admitió bajo su característico lenguaje llano que está dispuesta a todo con tal de buscar su revancha personal en el sillón de Rivadavia.

Sin embargo, este afán por "jugar arriba" denota una alarmante falta de construcción colectiva: la postulación se presenta más como el capricho individual de una profesional de la política con cinco décadas de rodaje que como el emergente de un programa transformador, arrastrando al oficialismo a una interna prematura mientras el país demanda certezas económicas.


Patricia Bullrich y la persistencia del personalismo estéril


La decisión de Patricia Bullrich de lanzarse ciegamente a la carrera presidencial de 2027 expone la faceta más nociva de su extensa trayectoria: la incapacidad absoluta de aceptar un rol de construcción secundaria o de gestión territorial.

Al calificar la administración de la Ciudad como un simple "cambiar veredas", Bullrich no solo menosprecia el bastión que la vio nacer políticamente, sino que confirma que su alianza con los libertarios es meramente instrumental.

Su postura de "jugar arriba aunque pierda" delata un egoísmo táctico alarmante; está dispuesta a esmerilar la autoridad de Javier Milei y a fragmentar el voto de centroderecha con tal de saciar su sed de revancha, convirtiendo su "último tiro" en una potencial granada para la gobernabilidad del espacio.


Jorge Macri y la supervivencia gracias al error ajeno


Por el lado de Jorge Macri, la retirada de Bullrich representa un tanque de oxígeno vital para una gestión que venía golpeada tras la dura derrota en las pasiones locales del pasado mes de mayo.

El jefe de Gobierno porteño consolida su supervivencia política no por méritos de gestión propios, sino porque sus principales amenazas se disolvieron solas: primero, Manuel Adorni detonó de forma amateur su propio futuro político por ceder a sus impulsos de wannabe porteño; ahora, Bullrich decide mudar su obsesión a la Nación.

Libre de competidores de peso, el primo de Mauricio Macri se enfoca en tejer un acuerdo de cúpulas con la Casa Rosada, demostrando un pragmatismo de supervivencia que prioriza asegurar su reelección antes que sostener las banderas históricas del PRO originario.


La pax libertaria financiada por Toto Caputo


El corrimiento de Bullrich llevó una profunda tranquilidad a los despachos de la sede gubernamental de la calle Uspallata. En el entorno de Jorge Macri el alivio es total e incluso se evalúa la posibilidad de acompañar la aventura presidencial de la senadora si los hermanos Milei se niegan a unificar listas. No obstante, hoy la prioridad absoluta del alcalde porteño es abrochar un entendimiento directo con los libertarios, esquivando la intransigencia de su primo Mauricio Macri, quien permanece enfocado de forma monolítica en bloquear cualquier intento de reelección del actual Presidente de la Nación.

Para fortuna de Jorge Macri, los canales de comunicación con la Casa Rosada están más aceitados que nunca. La sintonía fina fluye a través de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y fundamentalmente del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, quien acaba de destrabar e inyectar cientos de miles de millones de pesos a las arcas de la Ciudad en concepto de coparticipación.

A este flujo de oxígeno financiero se suman las gestiones subterráneas del operador Daniel "Tano" Angelici, quien mantiene un diálogo fluido con Darío Wasserman (presidente del Banco Nación) y su esposa, Pilar Ramírez, jefa del bloque libertario en la Legislatura.

Aunque el entorno de Ramírez rechaza de plano ir a una elección primaria con el macrismo y supedita todo a la marcha de la economía el año entrante, el destino de la Ciudad parece sellado: un pacto de conveniencia económica y electoral para frenar el desembarco del peronismo.


Las claves de la encrucijada política en la Ciudad

  • El rechazo de Bullrich: La senadora descartó competir por la Jefatura de Gobierno de CABA: "No hice política 50 años para terminar cambiando veredas".

  • Obsesión 2027: Afirmó que le queda "un solo tiro" y que buscará la presidencia de la Nación con el respaldo del establishment económico.

  • Macri respira: Jorge Macri se saca de encima la amenaza electoral de Bullrich y la de Manuel Adorni, quien sepultó su propia carrera.

  • Cajas aceitadas: El ministro de Economía, Toto Caputo, le liberó fondos multimillonarios a la Ciudad, facilitando el acercamiento político.

  • Negociación en puerta: El macrismo porteño descarta la idea de Angelici de refundar Cambiemos y prefiere avanzar hacia una fórmula de acuerdo directo con La Libertad Avanza.

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