Sergio Berni quiere ser él pero no le da la nafta, por eso sale a embarrar la cancha proponiendo a un lumpen de la política como candidato a gobernar la Provincia de Buenos Aires, cuando ya hemos dado cuenta recientemente en PrimeraPagina.info de la existencia de por lo menos diez postulantes a ese cargo dentro del peronismo bonaerense.
El multimillonario senador provincial, que se la llevó con pala ancha cuando condujo el ministerio de Seguridad de PBA durante la primera gestión de Axel Kicillof, gracias a su manejo mafioso de la policía bonaerense, se acostumbró a cobrar también políticamente.
No tiene votos, no es querido ni mucho menos respetado entre los intendentes, pero hizo mucha plata y creyó que con eso alcanzaba para atropellar por una candidatura a gobernador, a lo patrón de estancia (tiene una en Bariloche, las tierras más caras del país, debe ser por eso).
Cuando le hicieron ver que ese caramelo es demasiado grande para su boca filosa, salió a embarrar la cancha para que el juego sea sucio y así sacar alguna ventaja, como siempre. El tipo siempre cobró por dos ventanillas al mismo tiempo: él es senador y su esposa es diputada.
Demasiado poder concentrado en una sola cama. Sobre todo siendo parte de un movimiento de masas tan prolífero en militantes capacitados para ocupar cargo como lo es el peronismo de PBA.
Lo cierto es que Berni se hace el independiente, pero obedece a Kicillof a cambio de mantener a su cajero Javier Alonso a cargo del ministerio de Seguridad para seguir recaudando. Por eso, a pedido de Axel, salió a podrirles hoy la jugada a los intendentes en el Senado, presentando un proyecto contra las policías locales. Esas policías comunales harían que recauden más los jefes comunales y menos la Bonaerense, de la que se sirven Berni y Kicillof.
También, el payaso millonario fue esta noche de miércoles, en La Plata y por orden de Kicillof, a la presentación oficial en PBA de una posible candidatura a Presidente de la Nación del inagotable diputado nacional rionegrino nacido en Banfield el 24 de octubre de 1950, Miguel Ángel Pichetto. Berni llegó al evento junto a los senadores de Unión y Libertad y exarmadores de Javier Milei, Carlos Kikuchi y Sergio Vargas.
Fue para sumarse, espiar y tratar de romper de adento", aseguró a PrimeraPagina.info un colaborador de Berni que habló en estricto off por miedo al judoka, militar, abogado, médico y payaso.
Sergio Berni salió a marcar la cancha de una manera brutal. El exministro movió el tablero interno del peronismo al plantear públicamente que Carlos Bianco debería ser el candidato impulsado por Axel Kicillof. Apuntan directo a las elecciones ejecutivas de 2027. Falta más de un año, pero el miedo a perder todo y el desconocimiento del verdadero poder territorial bonaerense apuró los tiempos del payaso ladrón y torturador.
La jugada tiene un mensaje claro para la tropa propia. Berni no solamente destacó la lealtad del actual ministro de Gobierno bonaerense, sino que reclamó condiciones para transformarlo en una alternativa de poder real. Resulta insólito pedir semejante milagro político. Al funcionario le sobra ideario marxista pero le falta muchísima calle para competir por la principal provincia del país.
Toda esta movida arrancó porque el jefe provincial necesita ordenar su patio trasero urgentemente. Si el mandatario pretende proyectarse nacionalmente, deberá definir quién puede representar la continuidad de su espacio en PBA. Suena a chiste de mal gusto imaginar a Kicillof manejando la Nación. Su paso por el palacio de hacienda primero y por la gobernación bonaerense en los últimos 7 años, dejó bien claro su ineficiencia de gestión, su fragilidad intelectual y incapacidad para controlar el robo indiscriminado bajo su propia firma.
El problema central es que el postulante elegido (Bianco) para suceder a Axel carece totalmente de peso propio. Su eventual candidatura deberá convivir obligatoriamente con las aspiraciones de intendentes brillantes como Julio Alak y con otros dirigentes territoriales. Los viejos barones del conurbano mastican muchísima bronca cuando les imponen paracaidistas. Ningún cacique va a militar gratis a un tipo incapaz de juntar diez votos en su cuadra.
Quien fuera titular de Seguridad en Nación y luego en PBA (Berni) tiró una advertencia que dejó a varios temblando. El senador diagnosticó que el esquema bonaerense está muy cerca de una fractura si no logran conducir al conjunto. El dardo fue directo al corazón de La Cámpora y ciertos sectores residuales vinculados al albertismo. Los acusó de "privilegiar el cálculo individual" por encima de cualquier estrategia común.
Hablar sobre candidaturas hoy es tomarle el pelo al ciudadano de a pie. Como siempre advertimos leyendo PrimeraPágina.info, la falta de capacidad operativa de esta administración resulta sencillamente alarmante. Las comisarías se caen a pedazos mientras la delincuencia domina las calles. Encima llueven pesadas denuncias judiciales y mediáticas sobre patrimonios inexplicables dentro del gabinete.
Sostener este dogma estatista empobrecedor parece ser la única bandera que les queda. Prometer un futuro mejor con los mismos dirigentes que hundieron nuestra economía roza el cinismo más absoluto. La pura realidad muestra que están desesperados por retener distintas cajas estatales cueste lo que cueste. Ven que el relato se agotó y buscan blindarse armando listas a dedo.