La carrera de fondo por la sucesión presidencial ya se juega en las sombras de la city porteña y el interior productivo. El titular del Banco Macro y expresidente de River Plate, Jorge Brito, comenzó a estructurar su propia rosca territorial con el objetivo de consolidarse como la gran apuesta del PJ Federal para disputar el poder nacional.
El timing de la mesa chica corporativa está fríamente calculado: el lanzamiento formal de la candidatura se postergará hasta que finalice el Mundial 2026, esperando que baje la espuma futbolera para medir con precisión el desgaste real del gobierno de Javier Milei.
Utilizando la capilaridad de su red financiera como plataforma de campaña encubierta, el banquero busca erigirse como una opción de centro capaz de jubilar tanto al kirchnerismo como al experimento libertario, cosechando ya el respaldo clave del gobernador salteño Gustavo Sáenz y del gran empresariado.
El barro de la política local no se toma descanso y los pesos pesados ya empezaron a mover sus fichas pensando en el 2027.
Resulta que Jorge Brito, el todopoderoso titular del Banco Macro y expresidente de River Plate, está armando su propia rosca territorial. El tipo se perfila como la gran apuesta del PJ federal para sacudir el tablero nacional.
La movida no es para mañana, sino que tiene un timing fríamente calculado por los cráneos de su mesa chica. Quienes le manejan los hilos aseguran que la decisión final de jugar fuerte se anunciará recién cuando termine el actual Mundial 2026. Quieren esperar a que pase la fiebre futbolera para medir la profundidad real de la crisis que atraviesa el gobierno de Javier Milei.
Mientras tanto, el empresario no se queda de brazos cruzados y viene ejecutando un posicionamiento de baja intensidad pero con muchísimo despliegue logístico.
Utiliza la excusa institucional de recorrer las más de 560 sucursales bancarias distribuidas por toda la Argentina para hacer campaña encubierta. Es la pantalla perfecta para tomarle la temperatura a la calle y testear su imagen fuera de los palcos corporativos.
Para demostrar que no es solo un traje caro de la city porteña, empezó a tejer puentes con sectores que huelen a pueblo. Su reciente y comentada foto en Jujuy junto al histórico dirigente gremial Carlos "Perro" Santillán fue un movimiento fríamente calculado.
Busca vender una propuesta productivista que tienda puentes reales con los sectores populares sin espantar a los inversores.
Semejante armado ya cosecha apoyos de peso en el interior profundo de nuestra castigada patria. Varios gobernadores, con el salteño Gustavo Sáenz a la cabeza, se muestran verdaderamente entusiasmados con este proyecto de centro. Obviamente, el gran empresariado también le prende velas a esta postulación para garantizar un poco de racionalidad económica para el país.
El plan para jubilar al kirchnerismo y jubilar a los libertarios ya superó la etapa de las meras especulaciones de café. Los muchachos ya contrataron una consultora de renombre y tienen un equipo de campaña operando en las sombras para estructurar la alternativa.
Habrá que ver si a este gerente le da la nafta para domar el potro salvaje de la política criolla.
Especulación post-Mundial: La mesa chica de Brito congelará los anuncios hasta que la fiebre del fútbol deje lugar a la discusión económica.
Plataforma de 560 nodos: Las sucursales bancarias operan como locales de campaña descentralizados para auscultar el humor del interior.
El factor Sáenz: El gobernador salteño funciona como el principal nexo político para encolumnar al PJ del Norte Grande tras el proyecto.
Giro al sindicalismo de base: La alianza con Carlos "Perro" Santillán busca dotar de volumen popular y productivo a la propuesta.
Estructura en las sombras: Una consultora de renombre internacional ya diseña el discurso de centro antagónico a Milei y al kirchnerismo.