El procedimiento judicial se ejecutó bajo un estricto hermetismo en una de las zonas más cotizadas de la Capital Federal: la torre de lujo ubicada sobre la calle Ortega y Gasset al 1600. Por orden de la Justicia Federal, los escuadrones de Gendarmería revisaron de punta a punta el piso 18, lugar de residencia de la modelo y su flamante novio.
La sorpresa de los testigos y las fuerzas de seguridad fue mayúscula cuando, al abrir los compartimentos principales, constataron que la pareja se encontraba armada para un escenario de alta violencia.
En el lugar se secuestró una escopeta de repetición calibre 12 marca Akkar de gran poder de fuego y una pistola Glock 19, una de las armas de puño más letales del mercado.
Si bien los peritajes iniciales determinaron que el armamento contaba con las credenciales correspondientes de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac) registradas a nombre del propio Nicolás Trombino, el hallazgo de múltiples cargadores suplementarios y cajas repletas de municiones encendió las alarmas de los investigadores, quienes buscan determinar el uso y la procedencia de semejante despliegue logístico en un edificio residencial.
La recolección de pruebas ordenada por el juzgado de Lomas de Zamora arrojó evidencias complejas que exceden por completo la materia contable original del "Yategate". Además del armamento, los gendarmes detectaron la presencia de estupefacientes fraccionados en bolsas transparentes.
Los narcotest preliminares arrojaron positivo para la sustancia conocida popularmente como cocaína rosa o "tusi", un potente y costoso polvo de diseño altamente consumido en las fiestas electrónicas y los circuitos más exclusivos de la farándula local, junto con otro paquete que contenía una sustancia amarronada que ya fue derivada a los laboratorios periciales de la fuerza.
Para coronar el perfil delictivo del búnker palermitano, los uniformados contabilizaron la suma de 19.000 dólares en efectivo sin declarar escondidos entre prendas de diseñador y carteras de lujo. El secuestro de esta suma de divisas confirma que el flujo de billetes en negro sigue operando como la moneda corriente y el combustible financiero del entorno íntimo de Insaurralde.
A pesar de los embargos y las inhibiciones de bienes que pesan sobre la exesposa del dirigente lomense, el blindaje económico de la pareja parece no haber sufrido ningún tipo de mella ni de ajuste frente a la mirada de los peritos de la AFIP.
El imprevisto hallazgo de estupefacientes y armas de fuego generó una inmediata crisis de competencia en los despachos de los tribunales federales de la provincia de Buenos Aires. Al constatar que el búnker de Palermo resguardaba delitos que configuran infracciones flagrantes a la Ley de Drogas (23.737) y potenciales irregularidades de jurisdicción, el juez federal Luis Armella y el fiscal Sergio Mola decidieron lavarse las manos de manera fulminante.
Ambos funcionarios judiciales firmaron una declaración de incompetencia territorial y material, argumentando que las drogas y el armamento fueron detectados en el ámbito geográfico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, desprendiéndose de ese tramo de la investigación.
La pelota fue girada de inmediato a los tribunales de Comodoro Py, en lo que la oposición legislativa ya denuncia como una maniobra evidente para atomizar el expediente principal, diluir la responsabilidad penal de Jésica Cirio en el entramado de lavado y regalarle un nuevo manto de impunidad judicial a la banda que saqueó los recursos de los bonaerenses.
El allanamiento al departamento de Jésica Cirio y Nicolás Trombino en Palermo es la radiografía perfecta de una casta política y empresarial que se autopercibe impune y totalmente ajena al sufrimiento económico del país. Mientras la sociedad civil padece el ajuste y hace malabares para pagar las tarifas, en el piso 18 de Ortega y Gasset la vida se rige bajo las leyes del narco-ghetto VIP: miles de dólares en efectivo billete fluían sin control, matizados con drogas de diseño como el "Tusi" para las noches de fiesta y un arsenal de escopetas de repetición y pistolas Glock dignas de un grupo de tareas. Esta es la herencia obscena del modelo Insaurralde. Que el juez federal Luis Armella y el fiscal Sergio Mola se hayan declarado incompetentes a la velocidad de la luz para sacarse la brasa caliente de encima es el reflejo de un circo judicial bonaerense que le teme a las terminales de poder, enviando el expediente a los tribunales de Capital Federal para dilatar una condena social y penal que ya es inapelable en la calle.
Búnker en Palermo: Gendarmería reventó el piso 18 de Ortega y Gasset al 1600 en el marco de la ruta del lavado.
Escopetas y pistolas: Secuestraron un arma larga Akkar y una Glock 19 registradas a nombre de Nicolás Trombino.
Drogas VIP: Hallaron dosis de cocaína rosa ("Tusi") y otras sustancias químicas ocultas en la propiedad de lujo.
Caja de fajos: Incautaron 19.000 dólares en efectivo ocultos entre la indumentaria de alta gama de la conductora.
Incompetencia express: El juez Armella y el fiscal Mola se sacaron de encima el expediente y lo mandaron a la Justicia porteña.