La rosca política no perdona a los improvisados y el gobierno libertario acaba de firmar su capitulación definitiva ante la vieja escuela. Las fuentes más pesadas de Olivos confirmaron que Diego Santilli terminó de tejer su desembarco triunfal tras un mano a mano imperdible con Javier Milei y Karina Milei.
El acuerdo es verdaderamente jugoso y le entrega al flamante superministro las llaves del país para que dome a los gobernadores y negocie en un Congreso que se les venía incendiando. Para coronar la jugada, la Jefatura de Gabinete vuelve a devorarse el área de Interior, dejando al incondicional Gustavo Coria atornillado en su silla.
Pero la entrega del poder no se limita solo a la rosca legislativa, sino que abarcará cada centavo y decisión de la gestión nacional. El nuevo amo y señor de Balcarce 50 armó un esquema de persecución implacable para someter a todos los ministerios a un control de gestión asfixiante y permanente.
Para hacer el trabajo sucio, el polémico Ignacio Devitt asumirá como vicejefe de Gabinete con el cuchillo entre los dientes. Se terminaron los libres pensadores en la Casa Rosada: ahora las políticas públicas pasan por el escáner del macrismo o directamente no salen.
El último clavo en el ataúd del purismo libertario se martilló en el siempre sensible terreno de la comunicación oficial. Tras el papelón histórico de sus antecesores, el "Colo" exigió un perfil público hiperactivo para convertirse en el único vocero real que defienda el ajuste.
Desde su nuevo búnker coordinará la estrategia mediática bajándole línea directa al economista Adrián Ravier y al flamante secretario de Medios, Fabián Fernández. El relato de los trolls y los likes de trasnoche acaba de ser intervenido por el marketing tradicional.
En los pasillos de la Casa Rosada ya nadie disimula que están ante una Jefatura de Gabinete con una botonera de poder infinitamente mayor a las etapas anteriores. A diferencia de los eyectados Nicolás Posse, Guillermo Francos y el escandaloso Manuel Adorni, el nuevo jefe llega completamente blindado.
Su aterrizaje de emergencia fue impulsado directamente por el karinismo y bendecido por las sombras de Santiago Caputo, demostrando que la necesidad tiene cara de hereje. Venían a destruir a la casta, pero terminaron arrodillados pidiéndole por favor que les gobierne la Argentina.
- El control total: Diego Santilli asume una Jefatura de Gabinete ampliada, manejando a destajo la relación con el Congreso, los gobernadores y absorbiendo Interior.
- La sombra de la gestión: Ignacio Devitt será el vicejefe encargado de auditar y respirarle en la nuca a todos los ministerios para que nadie saque los pies del plato.
- El fin de los improvisados: El desembarco de la vieja guardia fue avalado por Karina Milei y Santiago Caputo ante el estrepitoso fracaso de la gestión libertaria original.