El relato de la austeridad choca de frente contra las cuentas bancarias de los intocables de los tribunales. Resulta que el magistrado Javier María Leal de Ibarra embolsa la obscena suma de 25 millones de pesos todos los meses. Pero la avaricia de la casta judicial no tiene ningún tipo de límites: a pesar de su sueldo faraónico, los contribuyentes le pagamos el alquiler de su casona.
La joda VIP ocurre en la codiciada localidad de Comodoro Rivadavia, donde el Estado desembolsa religiosamente dos palos mensuales para mantenerle el techo al funcionario.
El Consejo de la Magistratura oficia de cajero automático para sostener este curro que ya lleva 14 largos años ininterrumpidos. Haciendo la cuenta rápida, los laburantes le regalamos un cuarto de millón de dólares a un tipo que debería devolver la plata mañana mismo.
Y como si la estafa del alquiler no fuera suficiente, el señor de la balanza tiene un prontuario fiscal de terror. Se anotó estratégicamente en el régimen simplificado de Ganancias, amparado en la siempre conveniente "ley de inocencia fiscal". Como buen exponente de la aristocracia de saco y corbata, en su puta vida pagó los impuestos que le exigen al resto, viviendo un barrani institucionalizado.
Honesto laburante que destinas el 40% de tu sueldo a pagar el alquiler: quiero que sepas que hace 14 años le estás bancando el alquiler de su caserón en Comodoro Rivadavia a un juez federal que gana 25 millones de pesos por mes. Sí, cobra 25 palos por mes, y encima le pagamos un… pic.twitter.com/A1dqAw1grv
— Rodolfo Tailhade ⭐️⭐️⭐️ (@rodotailhade) July 2, 2026
Cuando el periodismo mete el dedo en la llaga, la respuesta de estos señores feudales siempre es la mordaza. El magistrado ya empezó a mandar carpetazos y aprietes mediante oscuras presentaciones judiciales para intentar silenciar este bochorno de dominio público. No van a lograr tapar el sol con las manos ni frenar las denuncias formales que se vienen en su contra en el propio Consejo.
Pero la frutilla del postre de este entramado cruza directamente las fronteras nacionales. Leal de Ibarra tiene que explicar urgente los oscuros números detrás de la educación universitaria de su heredera en Estados Unidos.
"¿Qué fundación o empresa privada te paga la beca desde 2022?" La sombra de un brutal conflicto de intereses acecha al juez y expone la matriz de corrupción que pudre las sentencias.
- Sueldo faraónico y alquiler regalado: Leal de Ibarra gana 25 palos mensuales, pero el Estado le paga un alquiler de 2 millones hace 14 años (USD 250.000 gastados).
- Evasión legalizada: Pese a sus ingresos millonarios, el juez está inscripto en un régimen simplificado para no pagar el Impuesto a las Ganancias en toda su vida.
- Conflicto de intereses: Se niega a aclarar qué empresa o fundación extranjera le financia la costosa beca universitaria a su hija en Norteamérica.