El cinismo del PRO en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ya no reconoce límites ni excepciones. Mientras el jefe de Gobierno, Jorge Macri, se pasea por los estudios de televisión jactándose de tener una ciudad "ordenada y limpia", la realidad de la calle le devuelve una postal verdaderamente asquerosa.
En las últimas horas, un operativo del GCBA desembarcó en el barrio de Barracas no para brindar asistencia social, sino para desalojar a un jubilado y su hijo de la única propiedad que les queda: un viejo automóvil donde duermen todas las noches.
El procedimiento expone la matriz más fría y calculadora de una gestión que prefiere esconder la mugre debajo de la alfombra antes que solucionar el hambre. En lugar de activar los protocolos de contención del BAP (Buenos Aires Presente) o buscarles un techo digno a dos personas empujadas a la indigencia por el brutal ajuste, la orden de arriba fue mandar la grúa para secuestrar el vehículo y limpiar la vereda. Al parecer, para el macrismo porteño, la pobreza es un problema estético que se soluciona despejando el espacio público a la fuerza.
Esta aberración no es un caso aislado, sino el modus operandi de una administración que está más preocupada por los likes en redes sociales y las encuestas de gestión que por el tejido social destrozado.
Dejar a un abuelo literalmente a la intemperie en pleno invierno porteño bajo la burda excusa de "ordenar el tránsito" demuestra que la casta amarilla perdió cualquier rastro de sensibilidad humana.
Mientras los funcionarios duermen calentitos, la calle no perdona y el abismo social porteño está a punto de desbordar.
- Desalojo salvaje: El Gobierno de la Ciudad envió un operativo para secuestrar el auto en el que viven y duermen un jubilado y su hijo en situación de calle.
- Prioridades invertidas: En lugar de brindar asistencia habitacional urgente o contención social, la gestión de Jorge Macri priorizó el "orden estético" de la cuadra.
- El barrio indignado: Los vecinos de Barracas fueron testigos de cómo el Estado porteño acorraló a dos personas vulnerables arrebatándoles su único refugio.
- El relato del "orden": El PRO consolida una política de "limpieza" del espacio público que criminaliza la pobreza extrema en lugar de aportar soluciones de fondo.