La impunidad no tiene bandera partidaria cuando se trata de asegurar los privilegios de la casta. En una sesión que huele a pacto espurio y negocios oscuros, la Legislatura de Chubut acaba de darle un cachetazo brutal a la alternancia democrática.
Bajo la ridícula excusa de que "el pueblo decide", los diputados aprobaron un proyecto impulsado por Mariela Williams para eliminar el tope de mandatos de los intendentes y presidentes de comunas rurales.
Se terminó la joda de ir a laburar al sector privado; ahora la política se convirtió oficialmente en una monarquía vitalicia.
La movida no tiene nada de inocente ni de institucional. El verdadero objetivo de esta asquerosa ley de reelección indefinida es salvarle la ropa a un grupo de barones locales que ya tenían la fecha de vencimiento encima.
Gracias a esta amnistía política, once caciques municipales que iban por su tercer mandato consecutivo, como Dante Bowen (Dolavon), Oscar Currilén (El Maitén) y Claudia Loyola (Camarones), podrán volver a presentarse en 2027. Es un traje a medida financiado con los impuestos de los vecinos para que los mismos de siempre se sigan llevando los recursos en pala.
Mientras tanto, la oposición amaga con llevar el berrinche a los tribunales, pero el daño ya está hecho. La provincia se encamina a convertirse en un aguantadero de caciques atornillados, donde los municipios que no tienen Carta Orgánica quedan a merced de dirigentes que manejan los distritos como si fueran el patio de sus casas.
Nos venden renovación, pero la única verdad es que la dirigencia no soporta vivir fuera de la teta del Estado.

- La trampa legislativa: La Legislatura de Chubut aprobó eliminar el límite de reelecciones para intendentes y presidentes comunales, permitiéndoles perpetuarse en el poder de por vida.
- Los beneficiados del curro: Al menos once jefes comunales que ya no podían postularse, como Dante Bowen, Oscar Currilén y Claudia Loyola, quedaron habilitados para competir nuevamente en 2027.
- La excusa oficial: El oficialismo, de la mano de la diputada Mariela Williams, defendió el escándalo diciendo que la continuidad debe quedar en manos de los electores, escondiendo el brutal peso del clientelismo estatal.
- La amenaza judicial: La oposición advirtió que la eliminación de la alternancia viola principios democráticos básicos y amaga con llevar el escándalo a la Justicia para frenar la monarquía de los intendentes.