Mientras vos pagás la camiseta en cuotas, ellos giran fortunas a empresas truchas manejadas por gente que cobra planes sociales.
La impunidad de los dueños de la pelota parece haber encontrado un muro infranqueable en suelo norteamericano. Lejos de la Justicia adicta local, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y agentes del FBI desembarcaron de lleno en las operaciones financieras de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Los sabuesos estadounidenses buscan determinar cómo la entidad presidida por Claudio "Chiqui" Tapia canalizó cientos de millones de dólares a través de su sistema bancario, tras las denuncias por presunta defraudación y lavado de activos que salpican directo a su mano derecha, Pablo Toviggino.
El blindaje judicial argentino no corre en Washington.El peaje teatral y la ruta de los millonesEl ojo de la tormenta apunta directo a la empresa TourProdEnter LLC, controlada por el empresario teatral y exfuncionario massista Javier Faroni y su esposa Erica Gillette.
En una jugada que huele a curro desde Ezeiza hasta Miami, la conducción de la AFA utilizó a esta firma sin antecedentes como agente de cobro exclusivo de los monumentales contratos internacionales con marcas como Adidas (US$ 60 millones) y Warner (US$ 40 millones).
¿El peaje por esta "gestión"? Faroni se quedaba con una grosera comisión del 30% de los ingresos netos. Según el expediente que evalúa el FBI, TourProdEnter movió al menos 260 millones de dólares a través de cuentas en cinco bancos gigantes como Bank of America y JP Morgan.
Pero lo que encendió las alarmas rojas no fue solo la recaudación, sino la brutal fiesta de desvíos: cerca de 57 millones de dólares se esfumaron hacia sociedades fantasma cuya lógica económica es absolutamente nula. La plata de los campeones del mundo, diluida en oscuros laberintos financieros bajo las narices de la AFA.
El descaro de la maniobra roza lo bizarro. La investigación reveló que parte de esos giros internacionales terminaron en empresas controladas por presuntos prestanombres que, según registros oficiales, residen en barrios vulnerables de Bariloche y Buenos Aires y cobran planes sociales.
Para coronar el bochorno, los agentes del FBI también detectaron transferencias dirigidas a firmas vinculadas directamente a la familia de Pablo Toviggino (SOMA SRL y Cabello SRL) y a allegados del "guía espiritual" del plantel.
La epopeya de Qatar 2022 terminó siendo la excusa perfecta para montar el mayor saqueo institucional en la historia de nuestro fútbol.
- Bajo la lupa del FBI: Agentes federales de Estados Unidos investigan a Claudio Tapia y Pablo Toviggino por fraude y posible lavado de activos a través del sistema financiero norteamericano.
- El testaferro teatral: La AFA le cedió el monopolio del cobro de contratos internacionales a Javier Faroni, pagándole una irrisoria comisión del 30% a su empresa TourProdEnter LLC.
- Desvíos obscenos: La firma de Faroni movió US$ 260 millones, de los cuales al menos US$ 57 millones no tienen justificación y terminaron en sociedades fantasma.
- El colmo de la impunidad: El FBI detectó que parte de los dólares robados fueron a parar a firmas de personas que cobran planes sociales y a empresas directas de la familia de Toviggino.