El discurso anticasta acaba de recibir un misil directo a su línea de flotación. La Justicia federal, de la mano del juez Sebastián Casanello y el fiscal Guillermo Marijuán, destapó la olla de un negociado verdaderamente asqueroso que salpica a la cúpula del poder libertario.
Resulta que la intervención de OSPRERA, la obra social de los peones rurales, fue utilizada como una caja negra para desviar más de 262 millones de pesos hacia los bolsillos de Sergio Aguirre, socio formal del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Venían a barrer con la corrupción, pero terminaron alquilando los mismos bolsos.
La opereta es tan burda que avergonzaría a los políticos más rancios. La empresa HTech Innovation fue creada en abril de 2024 y, mágicamente, se quedó con un contrato millonario para realizar supuestas auditorías informáticas sin tener empleados registrados.
Los chats y las pruebas judiciales demostraron que los interventores Virginia Montero y Marcelo Petroni, puestos a dedo por el Gobierno, se reunían en la mismísima Casa Rosada con Eduardo "Lule" Menem y el propio Sergio Aguirre para cocinar el fraude.
El primo del titular de la Cámara Baja actuó como el gran facilitador en las sombras de un curro que terminó financiando lujos incalculables.
La Justicia no dudó un segundo ante la contundencia de los chats incautados. Casanello mandó a llamar a indagatoria a toda la banda para el próximo 13 de agosto y les clavó un embargo preventivo de 920 millones de pesos, secuestrándole al socio de Menem un BMW y una moto Ducati.
Mientras a los trabajadores de UATRE les recortan las prestaciones y los argentinos no llegan a fin de mes, el entorno presidencial factura cientos de millones con el Estado mediante sociedades de cartón. El relato de la austeridad quedó sepultado bajo una montaña de facturas truchas y vehículos de alta gama.
El curro millonario: Desviaron 262 millones de pesos de la obra social intervenida hacia HTech Innovation, una empresa fantasma recién creada.
- Los dueños del negocio: El principal beneficiario es Sergio Aguirre, socio comercial directo de Martín Menem y allegado a la cúpula oficialista.
- La pata política: El fiscal probó mediante chats que Eduardo "Lule" Menem coordinó las reuniones VIP en la Casa Rosada con los interventores para garantizar el contrato.
- El golpe judicial: El juez Sebastián Casanello citó a indagatoria a todos los responsables, dictó embargos por 920 millones y confiscó vehículos de lujo comprados con la plata del Estado.